Que caiga por su propio peso

¿Cuál?

¿Cuál es el peso de cada decisión que necesitamos tomar?

Cuando decimos “Que caiga por su propio peso”, estamos evitando tomar una decisión.

¿Cuánto tardará esa decisión en ser tomada?

Supongo que ese tiempo será directamente proporcionar a los “kilos” que suponga esa decisión para vos (por lo del “peso”, digo).

Siguiendo esta línea de pensamiento, diríamos que una decisión simple-entre dos colores (mejor el verde, no, mejor el azul), por ejemplo- tardará “poco” tiempo y una como hacer pareja con alguien, llevará un tiempo más extenso. (He tomado para el ejemplo, dos cosas que aparentemente podrían llegar a importar menos o más, a la generalidad de las personas (aunque esa generalidad no exista).

Cuando no tomás una decisión, estás tomándola igualmente. Estás decidiendo no decidir. ¿Ves? No hay forma de librarse de tomar decisiones.

 

Si tenemos en cuenta esta frase… con tanto sentido para nuestras vidas como implica el hecho de poder cambiar nuestras vidas…

¿Por qué dejamos al “peso” que se ocupe de ello?

¿Por qué le damos la responsabilidad a él?

¿Por qué?

Podemos decir “que caiga por su propio peso” pretendiendo denotar de que ya hemos hecho demasiado intentando resolver el conflicto en cuestión, y como no hemos llegado a nada, lo dejamos “a la buena de Dios”.

¿Es esto cierto?

¿Hemos hecho todo eso que intentamos transmitir o solo nos hemos quedado en nuestra cabeza pensando en qué podríamos hacer, pero sin hacer absolutamente nada?

Aún si lo fuera, también mostramos que somos débiles de carácter y que le entregamos el poder personal al problema como si en vez de pertenecer él a nosotros, nosotros le perteneciéramos a él.

¿Estás pensando?

¿Vas analizando?

Vamos bien, entonces.

 

¿Has hecho esta declaración, alguna vez?

¿Lo dejaste al peso con toda la responsabilidad?

¿Qué pasó después?

Porque después, vienen las consecuencias de las decisiones, y te pido que no le des gravedad a la palabra “consecuencias” porque lo que ella quiere decir es que a todo acto –en este caso, una decisión- sigue lo que ella desata sin que necesariamente, tenga que ser algo “malo”.

¿Quién se hará cargo de ellas?

¿Quién responderá por las situaciones que de la decisión se desprendan?

¿El peso?

 

¿Es una decisión tomada por la caída que provoca el “peso”, una seria, concienzuda, razonada, sopesada en relación a pros y contras?

Además de debilidad… Esta forma de tomar decisiones, ¿qué nos está diciendo de una persona?

¿Le importa realmente, el asunto del que se trata?

¿Es responsable?

¿Tiene el control de sus emociones?

¿Es quién está al mando de su vida?

¿Qué hará con las consecuencias de su decisión si ni siquiera ha sido suya?

 

“Que caiga por su propio peso” es una declaración de Miedo.

De unos cuantos…

Miedo al futuro.

Miedo a equivocarnos.

Miedo a hacernos responsables.

Miedo a hacernos cargo de nuestras vidas.

 

Como te puede ayudar para cambiar esta tendencia nociva, quiero dejarte estas preguntas:

¿Quién crea tu futuro? ¿Vos o quién? ¿Crearías algo que te fuera perjudicial? Está en tus manos, pero si dejás que el miedo se apodere de vos, sí que tu miedo al futuro está justificado

            ¿Conocés a alguien que nunca se haya equivocado? ¿Quién te ha dicho que equivocarte es “malo”?

¿Cuánto has aprendido de tus equivocaciones?

¿Sabés que quién estas siendo ahora es producto de quién has sido? En ese quien has sido… ¿Cuántas veces te equivocaste y estás aquí con todo lo que aprendiste?

¿Te hace sentir tranquilo no tener responsabilidades? Esta es una visión ilusoria y errónea porque tener responsabilidades no solo puede ser visto como un “peso”, sino que permite disfrutar de una vida íntegra de la que podés disponer como quieras. ¡Es tuya! Cuando no se las tiene, tampoco se es dueño de nuestra vida porque los que actúan de responsables son los que mandan.

 

¿Seguís pensando que te conviene dejar que las cosas “caigan por su propio peso”?

 

Cuento Zen:

Maestro, las calles están alborotadas, todos salen a protestar. El sistema neoliberal está tambaleando. El mundo va a cambiar, va a desaparecer la corrupción y la mugre social. Hijo, acabo de pasar frente a tu cuarto y veo que tu mugre individual sigue campeando. ¿De veras crees que si te pones frente a tu puerta con pancartas de protesta se va a limpiar solo?

Si fuera así, hasta yo te acompañaría para verlo limpio de una buena vez.

            Aplicado a nuestro tema de hoy: ¿Crees que la mugre “caerá por su propio peso”?

Si tenés algo que decir, aquí estamos para escucharte, y si te gustó el post, te animo a compartirlo en redes sociales.

Por el placer de compartir.

 

 

 

 

 


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