Comentar para crecerEl Coaching Ontológico ve a las personas como una complejidad holística formada por su cuerpo, su lenguaje y su emoción.

Estos dominios interactúan entre sí en forma espontánea y a raíz de ser partes de un sistema: el Ser.

Las personas vivimos en conversaciones y es allí donde nos creamos, recreamos, generamos vínculos, y nos transformamos.

Gran parte de los problemas de efectividad y sufrimiento que enfrentamos en el mundo actual (de las organizaciones y en la vida personal) está relacionado con incompetencias que presentamos en la forma de conversar y relacionarnos con otros… Muchas personas sufren por su incapacidad de ser escuchados, por su dificultad para reclamar o su dificultad para reconocer el trabajo de otros.  Julio Olalla

 

Cuando la conversación es con nosotros mismos –acción transparente  (automática)- estamos dentro de una conversación interna. Te animo a ver aquí  lo que sucede con la conversación interna.

Como te relato allí, existe un ejemplo vívido de lo que puede hacer por nosotros salir de la conversación interna poniendo en palabras nuestros pensamientos (también te comparto el video, parte de la película “Huracán”). Lo que vive el protagonista es una tortura a raíz de sus voces internas, la que logra superar a partir de que habla.

La conversación interna es todo lo que se dice una persona sobre lo que ocurre alrededor de ella.

 

Para qué hablar, para qué decir, para qué comentar, para qué interactuar.

 

Para ser saludables, para dejar de sufrir inútilmente, para relacionarnos, para lograr nuestros objetivos.

Solo se trata de decir (o comentar, cuando la forma de relacionarnos es por escrito).

Las personas vivimos emitiendo juicios automáticos, respecto de otras personas o de lo que sucede, y lo más relevante aquí, es que también los generamos hacia nosotros mismos. Y los juicios automáticos tienen una tendencia a ser negativos.

Esto trae como consecuencia que –mientras no hablemos- uno de esos juicios negativos se sumará al anterior y así sucesivamente con lo que tendremos un resultado de depresión, carencia de poder personal, bloqueos, creencias limitantes y estancamiento.

¿Es difícil detener la conversación interna?

No lo es y los seres humanos tenemos disponible la maravillosa herramienta del lenguaje para hacerlo.

¿Para qué creés que se nos ha dado la posibilidad de expresarnos?

Para que lo hagamos porque esta es la forma de crecer, conocer, aprender y desarrollarnos.

 

Encendé la luz de tu alerta cuando leas algo, te interese, te surjan opiniones pero decidas no decirlas. Allí te surgirán también excusas como éstas:

“No tengo nada que decir”.

“A quién le va a importar lo que yo digo”.

“Para qué voy a hablar”.

 

Es frecuente para mí, en sesiones de Coaching, tratar con Coachees que responden a preguntas acerca de sus personas con la expresión “No sé”.

“No sé qué quiero”.

“No sé qué siento”.

“No sé lo que me gustaría”.

 

Mientras no lo puedas decir, no lo podrás entender.

Mientras no lo puedas decir, no te podrás entender.

 

¿Considerás ahora que es importante que te expreses, que opines, que establezcas vínculos?

El no decir nos mantiene en la confusión, con nosotros mismos y con los demás y está sustentado por el Miedo (con mayúsculas). Diversos miedos pero para el caso, no es importante determinar cuál, sino saber que mientras no atravieses el miedo, nada será posible para vos.

 

Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos. Humberto Maturana (Biólogo)

 

¿Qué tenés para decir?

Aquí estoy, escuchándote.

 

Por el placer de compartir.

 


Comparte esto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge

CLOSE
CLOSE
Quizás también te intereseclose