Conversar. Principio Y Fin De Quien Sos.Necesitamos convenir en que aquí, el significado de la palabra “Fin” es el atribuido a “Finalidad y Sentido” y no a “Final” de algo.

A menudo, pensamos en “conversar” solo como referido a una charla a la que no le damos mayor significado que un “intercambio de palabras”, pero “Conversar” puede ser otra cosa, y de ello te voy a hablar. Si decidís escuchar, estaremos realmente, conversando.

De muchas ideas nuestras no nos habríamos enterado jamás, si no hubiésemos sostenido largas conversaciones con los otros. Noel Clarasó Daudí

 

Más o menos de esto se trata, de que conversando nos construimos a nosotros mismos, y nos transformamos en la medida en que necesitemos cambiar lo que no nos está haciendo bien.

Esta frase habla de “ideas nuestras” (las que pertenecen a nuestro Ser), y dice que las vamos conociendo –conociéndonos a nosotros mismos- en la interactuación que realizamos con los demás.

La conversación hace que nos descubramos, que nos enteremos de lo que está en la profundidad de nosotros y que solo puede salir a la luz conversando.

¿Has dicho alguna vez…? “Nunca lo había pensado de esa forma que me lo planteás, pero me gusta, me hace sentido”.

Este gustar de la propuesta ajena ya era parte de nosotros pero estaba dormido esperando el despertar que es resultado de una conversación.

 

¿Qué es Conversar?

El significado de Conversar es “Vivir con otros”. ¿Qué te parece?

¿Podés vivir si no sos un Ser?

Cuando conversamos estamos desarrollando nuestra capacidad de vivir con otros.

           

Conversar es la acción que realizan los seres humanos con una finalidad comunicativa, para expresar ideas, emociones o una visión particular del mundo, mediante recursos lingüísticos. Conversar permite al Ser humano crearse y recrearse, cada vez que tenga necesidad de hacerlo.

 

            Podemos entonces, postular que “La Vida Es Una Conversación”.

 

           

Lo que somos se construye en nuestras conversaciones históricas acerca de nosotros mismos, incluyendo las narrativas históricas en las cuales nacemos sin tener conciencia de ello. Fernando Flores

            A la pregunta “Quién sos”, tu respuesta contendrá menciones que tendrán que ver con hechos que viviste y que te fueron haciendo quién estás siendo ahora, sin que te percataras de ello. A esto se refiere Fernando Flores en su frase.

            ¿Probamos?…

            ¿Quién sos?

            Con esta pregunta acabo de iniciar una conversación con vos. Intentá responderla y vas a poder comprobar, luego de tu respuesta, que has hecho referencias a tu historia, a lo que has vivido, a todos los hechos con los que has construido tu Ser Personal.

            Asimismo, te vas a encontrar diciendo, por ejemplo, “Fui muy negativo hasta que aprendí tal cosa…, en ese momento, cambié a como estoy siendo hoy”. Lo que quiero mostrarte es que no solo te construís en las conversaciones sino que te vas transformando a medida que vas aprendiendo lo que te hace mejor.

            “Conversar. Principio Y Fin (finalidad, sentido, para qué) De Quien Sos”.

 

            Con-versar no es solamente decir y oír. Estos verbos que se confunden con hablar y escuchar son los que pueden desviarnos o morigerar el valor de la conversación.

            Tanto en el ámbito personal como en el de nuestras actividades y negocios, nuestros resultados serán iguales a nuestra capacidad de establecer conversaciones poderosas.

            El Coaching Ontológico postula que:

            “Somos en nuestras conversaciones y que las conversaciones nos preceden, son antes que nosotros”.

            Soy conciente de que puede asaltarte la duda y decirme: “Somos los seres humanos primero, si no, no hay conversaciones”.

            Pues bien, no es así porque los Seres Humanos aparecemos a consecuencia de nuestras conversaciones.

            Si nunca hubiéramos conversado, no podríamos haber construido nuestro Ser ni adoptar los cambios que nos sirven para vivir mejor.

 

            Si aprendemos a conversar, seremos seres desarrollados, con relaciones efectivas y que gozan de una armonía interior incomparable.

           

Gran parte de los problemas de efectividad y sufrimiento que enfrentamos en el mundo actual (de las organizaciones y en la vida personal) están relacionados con incompetencias que presentamos en la forma de conversar y relacionarnos con otros… Muchas personas sufren por su incapacidad de ser escuchados, por su dificultad para reclamar o su dificultad para reconocer el trabajo de otros. Julio Olalla

Veamos…

Si no sabés conversar (hablar y escuchar, no decir y oír)…

¿Cómo serán tus relaciones?

 

Julio Olalla nos habla en este párrafo anterior de:

Incapacidad de ser escuchados.

¿Te encontraste alguna vez declarando? “Con él/ella no se puede hablar porque no me escucha”.

Podrás creer que esta incapacidad es causada por el otro que es quien no escucha, pero no es así porque, la carencia es tuya y proviene de tu propia incapacidad de escuchar.

Me imagino que vos estás convencido de que escuchás. Y yo te comprendo y acepto lo que decís. No obstante, te pregunto:

¿Qué creés que es escuchar? Antes de que contestes, te doy algunas pautas:

Hablar e interrumpir al otro para decir lo que vos necesitás decir, no es escuchar.

No prestar atención –sobre todo, con tu cuerpo: ojos para arriba, señales de aburrimiento, gestos de ansiedad, etc.- no es escuchar.

Estar pensando que vas a contestar o cuándo va a terminar el otro, no es escuchar.

No hay que interrumpir, en especial si no estamos de acuerdo con lo que el otro dice. Ya habrá tiempo para exponer nuestra propia argumentación.  Enrique Rojas

Cada vez que necesites hacer algo de lo que no es escuchar, traé esta pregunta a tu mente: “¿Me gustará a mí que el otro me interrumpa, no me preste atención, esté pensando en qué me va a contestar o resople mientras hablo?

Puedo asegurarte que cuando te toque hablar, el otro te va a escuchar.

 

La dificultad para reclamar tiene que ver con la incapacidad de hacer pedidos correctos. Te dejo aquí el enlace para que puedas aprender acerca del pedido. “No me dan lo que quiero”.

Dime dónde no pides ayuda y te diré dónde sufres.

 

Dificultad para reconocer

La competencia de auto reconocernos y reconocer a los demás nos permite subir nuestra autoestima, crear nuestro poder personal y empatizar con el otro.

¿Se te ocurre posible que no se establezca una conversación poderosa cuando con toda honestidad, la comenzás con un reconocimiento al otro?

 

Uno busca a alguien que le ayude a dar a luz sus pensamientos, otro, a alguien a quien poder ayudar: así es como surge una buena conversación. Friedrich Wilhelm Nietzsche

 

¿Cómo son tus conversaciones?

¿Qué dificultad encontrás en ellas?

¿Cuál es tu competencia mayor que se despliega en una conversación?

 

En cierta ocasión le preguntaron a Ramesh, uno de los grandes sabios de la India:

– Maestro, ¿por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños y se ahogan en un vaso de agua?

Ramesh sonrió y contó la siguiente historia.

Érase un sujeto que vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo aseguraba que iría al cielo, pues un hombre tan bondadoso solo podría ir al paraíso.

Efectivamente, fue al cielo, pero quien lo atendió en la puerta, como no vio su nombre en la lista de quienes debían ser admitidos, le indicó que se dirigiera al infierno.

 

Como en el infierno no se pedía invitación ni dato alguno, y a todos los que llegaban se les franqueaba el paso, el sujeto entró y se quedó.

Pocos días después, el diablo llegó furioso a las puertas del paraíso y le dijo al encargado:

– ¡Esto que me estás haciendo es un puro sabotaje! Mandaste a aquel sujeto al infierno y me está desmoralizando. Llegó y se puso a escuchar a las personas, a mirarlas a los ojos, a conversar con ellas. Incluso las abraza y las besa. El infierno no es lugar para estas cosas. Por favor, hazlo regresar acá.

Cuando Ramesh terminó de contar esta historia, dijo:

– Vive con tanto amor en el corazón que, si por error vas a parar al infierno, el propio demonio te lleve de vuelta al paraíso.

 

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2 comentarios

  1. María del Carmen

    Claro que se aprende escuchando, claro que se conoce a las personas conversando, y por supuesto se acaba sacando una conclusión de como son en realidad y no como se hacen ver.
    Yo por ejemplo soy persona extrovertida, pero podría no serlo y basarme en que soy callada porque lo he pasado muy mal y exponer esta excusa como señuelo, haciéndome pasar como víctima. Incluso podría aportar mas como tal; ¡¡No voy a contar nada tan solo para verme más humillada!! ¿Acaso alguien me va a ayudar? Pues no, verdad?.., Y por penoso y mentira que parezca, esta es la forma de actuar de muchas personas.
    Prefiero ser como soy, y la humillación solo la siento cuando alguien expone una de mis desgracias para su bien como escudo argumental. Bueno, y ni siquiera así, porque esas personas mas bien me dan pena.
    Precisamente hoy que se ha dado un caso, he preferido callar en el momento oportuno, jajajajaja..
    A las personas les falta interés por vivir la vida con alegría, y tratan de descartar toooooodo lo bueno que les digas, porque en realidad uno se apena de tal forma que decae también, y cuando estas personas ya le ven decaer, es cuando se agrandan y dice; Venga, anímate que yo estoy aquí. O sea, que al final el que parece sin serlo el mas flojo es el que se da cuenta que a estas personas para que se sientan bien, necesitan tener a alguien al lado que se sienta mal… Creo que me entiendes perfectamente. De nada les valdrá la conversación, si no tienen un argumento facil para demostrar que están ahí.
    Ellos lo ignoran, y cuando intentas hacérselo ver lo niegan rotundamente. Uno hace algo por ellos y son incapaces de entender que es por ellos, por su bien… Y por mucha conversación que haya, hoy recapacitan, pero mañana… ¡¡Y vuelta la burra al trigo!!, jajajaja..
    ¿Que por qué digo esto? Porque lo se por experiencias varias, y porque soy una estudiosa de las reacciones del ser humano. Me quedo con todo, y soy muy observadora. Incluso hasta me quedo con el que está conversando y leyendo u escuchando y dice aprender de lo que escucha, jajajajaja..
    Hay quien busca conversación solo cuando ve que alguna de las palabras que escuchan van a favor de ellos, pero uno se da cuenta rápidamente que no ha entendido nada, porque sus últimas respuestas son reacias a lo comentado anteriormente. En una palabra “Se les ve el plumero rápido”
    No todo el mundo quiere ser escuchado Rita, es más… Hay quien prefiere no escuchar y así mejor ignorar, y ojo… No aprenden cuando escuchan o conversan, solo escuchan y conversan para contestar y no para aprender.
    Claro, estas personas no son malas personas, ni mucho menos, son buena gente, solo que son incapaces y reacios a escuchar porque les puede el engreimiento, y se creen muy listos, y ese es su peor enemigo, y confunden el engreimiento y el radicalismo personal “O todo o nada” con el carácter tan seguros de si mismos. Pero se sienten muy mal cuando están solos, incluso esa aparente seguridad que tienen en si mismos, desaparece en cuanto se ven en soledad, aunque esta sea temporal.
    No imaginas cuantos casos he visto así. Y realmente es cierto que la conversación nos hace mas fuertes y mas conocedores, mas capaces y nos hace sentir mas animosos, mas condescendientes y sociales, mas humanos y solidarios, mas respetuosos y tolerantes, incluso equilibra las sensaciones mas profundas al conectar con los demás… Pero la mayoría no lo ve así. Yo lo veo diariamente.
    Lo que tu dices en tu post es lo que debería ser, y así lo veo yo también, pero te sorprenderías de cuantas personas hay que solo conversan en extrañas ocasiones, y podría decir el por qué, pero como tu bien dices, mejor que al conversar sean los que lo digan ell@s, que seguro que quienes observamos estas cosas, veremos como ell@s mismos se llevan a esta conclusión.
    Y es que el amor y la escucha tienen mucho que ver, pero cuando no se quiere escuchar a aquellos que de verdad nos quieren, se pierde la alegría y el interés por la vida, entrando en un confúndio lleno de ansiedad y desconcierto.
    Y conste que yo puedo ser una de esas personas para otros, jajaja.. ¿Por qué no?
    Me ha encantado Rita, como siempre.
    Cariños hermosa.

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    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Mari Carmen:
    ¡Qué placer ver todo lo que ha movido en vos este post! Realmente, me leí dos veces tu comentario porque tiene muchísimo para conversar. Si se pudiera en este formato de blog, interlinear, iría comentando cada punto en el lugar que lo planteás.
    Nombraste algo importantísimo y es nuestra capacidad de observación. Ella nos permite tener una visión muy amplia y allí encontramos todas las posibilidades que nos llevan a hacernos un panorama muy lúcido. Los que escuchan, los que no, los que se interesan por su propio crecimiento y por el de los demás, los que eligen fingir sin ser concientes de lo que se pierden en el proceso de la construcción y re-construcción de su propio ser, etc. Tenemos de todo, por supuesto, y podemos llegar a preguntarnos: “Si la conversación nos prodiga tantos beneficios… ¿por qué y para qué hay personas que se niegan a tenerlas?” Mi punto es que nuestras elecciones también construyen nuestro ser y cuando nos encontramos con gente que en vez de evolucionar, involuciona, que se queda apegada al pasado, que se auto juzga en su forma de ser, la relación directa que surge es que son las mismas que eligieron no conversar, no contactar, no vincularse y prefieren ser dominadas por sus miedos.
    Desde mi Ser Profesional, todo lo que comparto es lo que mejor nos hace para vivir felices, y soy conciente de la existencia de los que eligen no serlo y esto da cada día, sentido a que continúe con mi trabajo. Creo profundamente en la posibilidad del Ser Humano de decidirse a cambiar en cualquier momento de su vida.
    Te agradezco tu participación con tus comentarios tan iluminadores que permiten a los demás lectores… quizás despertar.
    Un gran abrazo.

    [Responde a este comentario]

  2. Pingback: Sin Asertividad No Hay Liderazgo | Rita Tonelli Coach

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