Creencias... Las creencias son juicios que pueden ser la puerta a nuestro camino de expansión o a un estado de bloqueos limitantes.

Como juicios, son válidos o inválidos solo para nosotros,  y también pueden ser fundados o infundados. Más allá de las consideraciones técnicas de un juicio, lo relevante para vos es que se contraponen a las afirmaciones que son las únicas que describen hechos fehacientes.

Internet me permite comunicarme con vos, es una afirmación porque describe un hecho que se puede probar.

Internet es perjudicial, es un juicio –y una creencia- que muestra cómo ve la realidad de internet, determinada persona.

Con esta característica…

¿Son las creencias hechos?

¿Podrías demostrar que una creencia es absolutamente, una verdad?

¿Tu creencia muestra una realidad o tu realidad muestra tu creencia?

 

El problema de la mayoría de la gente no es tanto su ignorancia como el saber tantas cosas que no son así. Josh Billings.

 

Para que esta frase resulte bien clara, me parece que tengo que poner algunas comillas en ella.

El problema de la mayoría de la gente no es tanto su ignorancia como el “saber” tantas cosas que no son así. Josh Billings.

 

Este “saber” debería ser reemplazado por “creer saber”. Entonces, tendríamos…

El problema de la mayoría de la gente no es tanto su ignorancia como el “creer saber” tantas cosas que no son así.

¿A qué se refiere “creer saber”? Nada más ni nada menos que a las creencias de esa gente.

¿Para qué me detuve en esto?

Para que tomes conciencia de que, lo que hacemos los humanos es dar por sentado, dar por cierto, que “sabemos” algo (o de algo) cuando solo estamos expresando una creencia nuestra al respecto.

Y aquí está el origen de nuestros logros o de nuestros fracasos.

Soy una persona valiente.

¿Qué te parece? ¿Sentiré miedo ante un gran desafío?

Es imposible que lo sienta porque creo en que soy valiente (tengo la creencia de que soy valiente).

Soy una persona tímida.

¿Qué te parece? ¿Podré ir a fiestas donde no conozco a nadie y sentirme bien?

Es imposible que me sienta bien porque creo que soy tímido (tengo la creencia de que soy tímido)

Si crees que no me debes nada, nada me debes, porque respeto todas las creencias y porque todas las creencias son iguales. Todas son creencias. Antonio Porchia

 

Poder distinguir nuestras creencias limitantes y cambiarlas por poderosas (de poder personal) ¡Cambia nuestro mundo!

 

¿Es importante darnos cuenta de esto?

El hundimiento de una creencia crea una nueva dimensión del sujeto, al obligarle a conducir su personalidad a lo largo de un eje situado fuera del plano de aquella. Juan Benet

 

Si te hablo de un prejuicio, estoy segura de que tenés un significado de la palabra, al instante.

¿Pensaste que además del significado que te ha surgido, esta palabra se puede dividir así?

Pre-juicio. Antes, inclusive de un juicio.

¡Fuerte! ¿Verdad?

Fijate: algo a lo que damos categoría de Verdad y que es, en realidad, no solo válida para nosotros mismos únicamente, sino que además, lo tiñe de un absoluto desconocimiento sobre lo que estamos opinando porque si es pre, es antes de que suceda o que esté frente a nuestros ojos.

Conviene tener en cuenta que muchas creencias se apoyan en el prejuicio y en la tradición. Descartes

 

Cambiar las creencias que nos limitan es un trabajo permanente en la senda de nuestra transformación personal porque…

Las creencias antiguas son difíciles de erradicar incluso aunque sean demostrablemente falsas. Edward Wilson

Llevan mucho tiempo en nuestro ser, a veces, desde que éramos niños…

 

Hay formas de expresar nuestras creencias. En esta oportunidad, te invito a ejercitarte con una de ellas.

1) Escribí tu pensamiento, en las diferentes áreas de tu vida: personal, emocional, sentimental, laboral, intelectual, conversacional, espiritual, etc., comenzando con la palabra “Soy”.

Soy activa y optimista. (Por ejemplo)

2) Analizalas y definí si te abren o cierran posibilidades para lo que querés para tu vida.

3) Preguntate si vale la acción de cambiar las que te están bloqueando tu camino. (En otra oportunidad, veremos cómo generar el cambio de tus creencias).

¿Escuchaste, durante tu crecimiento, algunas de estas frases?

“El dinero no crece en los árboles”.

“Los hombres son todos iguales”.

“Los ricos siempre tienen algo que ocultar”.

“La vida es para sufrir”.

“Los hombres, primero”.

“Las personas mayores ya no quieren aprender”.

“Los jamones se cortan en la punta, para cocinarlos”…

 

Juan y Mariana acababan de casarse. Estaban felices de haber decidido recorrer juntos el camino de la vida, se amaban profundamente y buscaban demostrarlo también, en los detalles cotidianos.

A Juan le encantaba disfrutar de una buena mesa y a Mariana le daba mucho placer cocinar. El plato preferido de Juan era el “jamón al horno”, la pata entera asada lentamente.

Al recordarlo, Mariana decidió consultar por la mejor receta posible para agasajar a su amado con su manjar preferido. Se acordó de que su madre cocinaba muy bien este plato y le pidió la receta.

Cuando llevó el jamón a la mesa, Juan se dio cuenta de un detalle:

– ¿Por qué le cortaste la punta? ¡Es la parte que más me gusta!

 

Mariana pensó un momento y le respondió:

-Bueno, mi madre me dio la receta y me dijo que había que cortarle la punta al jamón para cocinarlo.

-¡Qué extraño! Justamente es la parte que más me gusta, como te acabo de decir, y no entiendo por qué hay que quitarla.

Con esta duda en mente, días después, Mariana le preguntó a su madre el porqué de tener que cortarle la punta al jamón. La madre pensó un momento y respondió:

-Tu abuela siempre cocinó el jamón de esta manera, siempre le cortó la punta. Creo que mejor le preguntas a ella para saber el motivo.

Sin perder tiempo y queriendo descubrir el misterio, Mariana llamó a su abuela y le preguntó:

-Abuela, ¿por qué siempre le cortas la punta al jamón antes de cocinarlo?

La abuela, sorprendida por lo “obvio” de la pregunta dijo:

– ¡Porque mi horno es muy pequeño, y el jamón no cabe entero!

 

Por el placer de compartir

 

 


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4 comentarios

  1. Que bueno este articulo Rita, aveces son tan limitantes nuestras creencias que ni intentamos hacer las cosas diferentes… El ejemplo genial!!!
    yo creo que en muchos casos, aveces es mucho mas fácil seguir con nuestras creencias que superar el miedo a cambiarlas, ademas tenemos tal convicción de que “es así” que ni siquiera se nos cruza por la cabeza hacer diferentes las cosas. Tenemos que dejar de actuar anestesiados, y empezar a preguntarnos por que es esto así y mejor aun por que no puede ser de esta otra manera…
    Te dejo saludos.
    Andrea.
    Andrea Torres publicado recientemente..Una tienda en línea combinada con las redes sociales, es genial para tu negocioMy Profile

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    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Andrea: ¡Re-bienvenida y muchas gracias por tus palabras!
    Coincido en que en la propuesta que nos hagamos de cambiar nuestras creencias, resultará más fácil no hacerlo y seguir sin cuestionarnos. Ahora bien, también tendremos que sopesar el riesgo gravísimo de seguir pensando de acuerdo a lo que está bloqueando nuestro camino.Pura inteligencia ¿verdad? De la emocional, sobre todo. ¿Por qué elegiremos ser no inteligentes?
    Un abrazo, amiga. Es muy bueno verte por aquí.

    [Responde a este comentario]

  2. Una historia muy graciosa Rita.
    Es cierto que una de las peores costumbres del ser humano son sus creencias. A veces hasta peligrosas.
    Yo tenía cierta creencia sobre los gatos. Un buen dia, acogimos por primera vez a un gatito en plena noche en la que estaba cayendo una impresionante nevada. Le chistamos dos veces y el animal, que estaba heladito, no dudó en venirse con nosotros. Así que le cogimos y nos lo subimos a casa para que pasase la noche en calor. Cuando ya eran las dos de la madrugada, me fuí a la cama y el animal se vino conmigo. Le dejé echarse en los pies de la cama, pero me dió pánico oirle ronronear, ya que mi madre nos había metido en la cabeza que se tiraban a los ojos y toda esa clase de cosas terribles que se decían de estos grandes y cariñosos animales. Llamé a Jose Luis, asustada, pensando que el animal estaba gruñiendo a su forma. Y el me dijo riéndose…-Los gatos ronronean cuando se sienten a gusto. El animal está tan agradecido de tener la tripa llena y una cama calentita que ronronea de placer.
    Imagínate lo tonta que me sentí al ver que había hecho caso durante tanto tiempo a las creencias de mi madre, sin ser ciertas estas.
    Desde entonces, no he vuelto a tener miedo a ningún animal. Y cuando digo a ninguno es a ninguno… Ni siquiera me da miedo una araña, Cuando veo una, la dejo que se pose en una servilleta de papel y la echo fuera, Y como ya sabes tenemos dos gatitas preciosas a las que quiero como hijitos y otras dos que ya murieron.
    Las creencias son solo eso, y nos impiden disfrutar de la realidad que tanto bueno nos puede ofrecer, a pesar de sus contras.
    Buenisimo el artículo Rita.

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    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Mari Carmen!
    Tu anécdota personal viene de maravillas para sumar ejemplos concretos a este tema.
    Las creencias nos limitan y son esas, las limitantes, las que necesitamos identificar para liberarnos de ellas puesto que obstaculizan el desarrollo del ser humano.
    ¡Muchísimas gracias por este aporte!
    Un abrazo muy grande.

    [Responde a este comentario]

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