Disciplina No Es ObligaciónMuchas veces, me has escuchado (leído también) hablar del cambio de mirada que ofrece a las personas el Coaching Ontológico cuando se deciden a realizar su transformación mediante su propio proceso de Coaching. Y también, de que ahí está el secreto de vivir mejor.
Esta es una gran oportunidad de mostrarte un ejemplo clarísimo de qué es un cambio de mirada y de la importancia que tiene para tu vida.

¿Por qué te parece a vos que la palabra “disciplina” nos hace pensar, poco menos que en 10 sargentos impartiendo órdenes?
¿Por qué te parece, en consecuencia, que las personas huyen de la disciplina, la consideran una práctica difícil y dura, y pierden su oportunidad de poner en uso, hábitos tan poderosos como la persistencia, por ejemplo?

¡Simple! Necesitamos cambiar la mirada sobre algo tan efectivo como la disciplina porque la Disciplina No Es Obligación.

El hábito de la auto-disciplina se llama Amor Duro porque ponerse duro con uno mismo es, en realidad, un gesto cariñoso. El Amor Duro le permitirá vivir en la conciencia en vez de re-accionar ante la vida como una hoja al viento. Robin Sharma.

¿Qué es para vos, la disciplina?
¿Con qué la asociás?
¿Es algo deseable o te asusta un poco?
¿Sabés qué quiere decir “Disciplina”?

Disciplina quiere decir: Enseñanza y educación.
En ninguna de sus partículas constitutivas existe el sentido de obligación.

La disciplina es un hábito, que para surtir efecto –como todos ellos- , necesita de la práctica hasta que se incorpora en nosotros pasando a formar parte de nuestro ser.

¿Y para qué sirve la disciplina?
Sirve para formar tu carácter.
Sirve para que hagas lo que tenés que hacer en el tiempo que lo tenés que hacer.
Sirve para que logres tus metas.
Sirve para que tu determinación no se quede en el camino.
Sirve para que te sientas reconfortado y feliz con vos mismo cada vez que no te defraudás por haber abandonado en la mitad del camino.
Sirve para la administración de tu tiempo.
Sirve para que cumplas tus promesas.
Sirve para que seas efectivo.
Sirve… Sirve… Sirve… En definitiva, siempre sirve. ¿A quién? ¡A vos, amigo!

Mientras no cambies tu mirada y la sigas viendo como una obligación, algo impuesto –tanto por vos mismo como desde afuera-, no podrás ser disciplinado y disfrutar de la sensación de orden en tu vida. Ese que te hace dar cuenta de que vos la dirigís y no que es ella y sus circunstancias las que te dirigen a vos.

La disciplina tiene en sí el potencial de crear futuros milagros. Jim Rohn

“Parece mentira que fulanito haya logrado eso. Era casi imposible.”
Te cuento… además de trabajar, esforzarse y accionar todo el tiempo… Seguro, tuvo disciplina.

A veces nos preguntamos cómo hacen los demás para conseguir tal o cual cosa. Parecen gente común, como nosotros, y de pronto, surgen con algo increíble, producto de su trabajo.
Cuando nos ponemos a analizar cómo habrán hecho, pensamos en grandes acciones, en ayudas varias, en qué misterio habrá para su consecución.
Mirá chiquito, mirá pequeño. No hay enigmas. Solo son disciplinados en su accionar.
Uno de mis genios predilectos, Stephen Covey, nos dice estas palabras donde admite que aun considerándola un deber, la disciplina “paga”. Y es que aquí, presenta una mirada diferente sobre el deber.

La mayoría de las personas equiparan la disciplina a la ausencia de libertad. “El deber acaba con la espontaneidad”, “en el deber no hay libertad”, “quiero hacer lo que quiera. Eso, y no el deber, es libertad”. En realidad ocurre todo lo contrario. Sólo las personas disciplinadas son realmente libres. Las indisciplinadas son esclavas de los cambios de humor, de los apetitos y las pasiones. Stephen Covey

Hacer lo que uno quiere también conlleva disciplina. El error es pensar que hacer lo que uno quiere implica hacerlo mal.

¡Ah! Importante para que te ayude a mirar de otra forma.
La disciplina que viene de afuera no sirve.
La que sí sirve es la autodisciplina.

La verdadera disciplina no se impone. Solo puede venir del interior de nosotros mismos. Dalai Lama

¿Por qué?
Porque cuando es impuesta desde afuera, es más fácil –casi imprescindible- que se considere una obligación.

“Lidiar” con nuestros estados de ánimo requiere disciplina.
Cuando en tu trabajo con vos, de transformación personal, aprendés y adquirís una interpretación diferente (No importa lo que sucede sino qué hacemos con lo que sucede), sobre cómo podemos elegir y cambiar nuestros estados de ánimo, nuestra actitud, No Es Fácil, mantener esa mirada debido a que somos humanos y vivimos la mayor parte del tiempo en transparencia. El pase a la conciencia que se necesita para elegir y cambiar lo que sea, necesita Disciplina.

Busca el lado positivo y agradable, aun de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades. Napoleón Hill

La disciplina es nuestra aliada, no nuestra enemiga.
Actualmente, y en pos de la creatividad (valor número uno de nuestra época), se tiende a la libertad, a la espontaneidad, a la apertura.
¿Esto deja de lado a la disciplina?
Nada que ver.
Para ser creativo, hay técnicas, hay trabajo, hay reflexión, hay búsqueda, hay información. Si dejás de ser disciplinado para ser creativo, lo que conseguirás es permanecer en un discurso utópico.
“No me ato a normas porque soy creativo.”
¡Ja!
Lo que estás siendo es un inactivo con explicaciones (excusas) para no hacer lo que necesitás hacer para llegar a ser creativo.
La disciplina además, te apoya para que logres la excelencia.
“Si vas a hacer algo, te cuesta lo mismo hacerlo bien que mal. Y si lo vas a hacer mal…por favor, no lo hagas. No por los que recibirán tu acto sino por vos mismo.” Seguir leyendo 

Unos discípulos le preguntaron a un sabio:
— Venerable señor, ¿qué diferencia existe entre un falso maestro y uno verdadero?
El mentor repuso:
— La que puede existir entre el bisutero y el joyero. El primero se sirve del cristal y el segundo del diamante.
— Pero entonces –prosiguieron los discípulos–, ¿por qué hay aspirantes que van al bisutero en lugar de acudir al joyero?
— Muy sencillo. Los que no pueden pagar un diamante van al bisutero; los que pueden, al joyero. Así, el aspirante que no quiere pagar con su esfuerzo, motivación y disciplina va al falso maestro; el que está dispuesto a hacerlo, al verdadero.

Rita Tonelli Coach es un blog que creo día a día con el objeto de acercar el Coaching Ontológico a Coaches, profesionales y particulares para compartir la posibilidad que ofrece de cambiar todo lo queramos para tener una vida mejor. “Un modo de ser y hacer diferentes para lograr lo que te propongas”

Por el placer de compartir


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4 comentarios

  1. Esa palabra disciplina siempre fue entre mis colegas una palabra para el debate, muchas opinaban que los niños no tienen disciplina, y a mi mucho no me gustaba definirlo de esa manera… Cuando tenia algun niño que no se ajustaba a las normas de convivencias del jardin para mi era un niño si habitos. Los cuales debiamos trabajar con mucha insistencia porque si en la casa no tenian el habito de ordenar la sala o lavarse las manos antes de comer, nuestro trabajo iba tener que ser disciplinado por nosotras, nosotras no decaer en la practica constante por unos dias hasta q ellos solos lo hagan sin q nosostras se lo recordemos, cuando nosotras nos olvidamos ellos nos lo recuerda… Seño no nos vamos a lavar las manos? Y ahi decis ya estan disciplinados. No es bueno comparar o relacionar disciplina con autoritatismo, pero en educacion cuando te ven incistir tanto en la formacion, el turno para hablar, el orden en la sala, etc. te quieren tildar de autoritaria ahora confirmo mi teoria, la falta de habito puede atraer el caos. Y ser diaciplinados desde niños te puede ordenar la vida. Besos RIta

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    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Adela:
    Me alegra que te haya servido el post, de referencia para tu juicio respecto de la disciplina. En el módulo siguiente del curso, vas a poder ver cómo se validan los juicios y esta frase mía de arriba te quedará super clara.
    En tu relato, podés ver además, las diferentes miradas de tu equipo -todas válidas para cada una de las que la emiten-, así como la tuya que luego de leer, la sentís confirmada.
    Te pido que recuerdes este relato tuyo para cuando tengas que trabajar con los ejercicios próximos. Te vendrá maravillosamente bien.
    ¡Me encanta verte tan involucrada con tu crecimiento.
    En cuanto al tema de los hábitos, también tiene varios costados. No se si estás recibiendo las perlitas de coaching pero he dedicado una de ellas a esta práctica. Por si no estás inscrita aquí te dejo el enlace para a partir de ahora las recibas en tu correo. http://eepurl.com/bcZvOr
    Un gran abrazo

    [Responde a este comentario]

  2. María del Carmen Barrero

    Totalmente de acuerdo Rita.
    ¿No entiendo por qué hay gente que confunde la palabra autoridad con disciplina?. La disciplina viene de discípulo, o sea enseñado y sus efectos son vertiginosos en primera y única persona si de verdad se sabe entender el significado como tal.
    Si queremos conseguir algo en nuestra vida, la disciplina propia y personal nos va a ser imprescindibles.
    Cuando nos proponemos hacer algo no vale con decir “Lo haré”, hay que decidirse ya, y por supuesto vamos a mantener ese rasgo de disciplina diaria, o toda reacción rápida se irá al garete y no valdrá de nada si al mayor esfuerzo lo dejamos para “Otro día”..
    De nada vale reaccionar y hacer si no se lleva una disciplina consigo mismo. No conlleva esto a ser discípulo de nadie ni mucho menos, pero si conlleva a ser discípulo de nuestra propia responsabilidad, de nosotros mismos. Ya lo dice un dicho . Si no hay responsabilidad pensando que es cosa nuestra, tampoco existe la disciplina ya que se piensa que al ser cosa propia se hará cuando se quiera, y ¿eso a qué nos lleva?… Pues a que todo lo propuesto se olvide, dejando pasar lo que puede ser una gran oportunidad, dando más plazo a la cómoda forma de pensar totalmente errónea.
    ¿Recuerdas cuando me dijiste ¿Quieres formar parte de un grupo de escritores nuevos “escribe tu libro en treinta días?… Yo te dije que si… Me lo dijiste esta noche y mañana ya había comenzado a hacerlo. ¿Por qué?.. Porque en realidad quería hacerlo, porque me quejaba de no poder hacer lo que más me gustaba y quería que fuese un hecho. Me lo propusiste y lo llevé a cabo ya, sin remilgos ni excusas. Mantuve una disciplina diaria, o sea, que no lo dejé en ningún momento a pesar de saber veinte días después que no me iba a dar tiempo a acabarlo, pero seguí con ello, porque vi más allá de una sola oportunidad, y solo lo podía conseguir acabando lo empezado y siguiendo una trayectoria disciplinada.
    Esto lo recuerdo con mucho cariño Rita, nunca olvidaré como empezó todo, jajajjaja.. Y me gusta exponerlo como ejemplo en tus post que tratan sobre esto, porque lo considero un buen ejemplo.
    Las oportunidades se presentan calvas, y sin disciplina se las quemará el pellejo, jajajaja..
    Un besazo Rita.

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    ¡Mil gracias por este fantástico aporte, Mari Carmen!
    Cuando podemos referirnos a experiencias de vida que hemos pasado, le damos un valor extra a lo que decimos. Gracias por compartir con nosotros, tu ejemplo. Más claro? Imposible.
    Por lo que se logra, por la importancia de trabajo a rajatabla que la disciplina imprime a nuestras metas y deseos, por la formación de nuestro carácter cuando la practicamos, por todo eso y mucho más, me asusta un poco cuando alguien se sabe a sí mismo indisciplinado y lo toma livianamente. En ese ser indisciplinado puede estar la causa de otros fallos que se cometen en la vida. Somos un todo holístico de lenguaje, cuerpo y emoción y podemos intervenir en algunos de estos dominios a través de otro. Las herramientas que accionan dentro de ellos pueden así, ser aprovechadas para acciones fuera del dominio específico. El no ser disciplinado, entonces, puede ir más allá que el ámbito de nuestra actividad, hasta puede estar impidiendo un crecimiento emocional, y no nos damos cuenta.
    Como decís muy bien, la disciplina nos ayuda a accionar al instante y también a seguir accionando cuando luchamos con nuestra posible falta de persistencia.
    Mil gracias de nuevo. Impresionante tu comentario y ¿qué decir del video que me compartiste? Un ejemplo aplastante de lo que la disciplina puede.
    Abrazos

    [Responde a este comentario]

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