formas de decir-¿Qué hacés?

-Aquí estoy, matando el tiempo.

 

-¡Qué hermosa nena!

-Sí, pobrecita.

 

-¿Cómo andás?

-Acá, tirando. (Aclaración para extranjeros: subsistiendo)

 

-¿Por qué dijiste eso?

-No es nada, ji, ji, ji. Una mentirita piadosa, nada más.

 

Las “formas de decir” crean nuestra realidad porque el lenguaje no es pasivo sino activo y generador (creador) de realidades. Por lo tanto…

Cuando estás matando el tiempo, estás asesinando uno de los recursos más importantes para la vida.

Cuando decís pobrecita estás teniendo lástima de la nena.

Cuando andas tirando, la vida está pasando por vos en vez de vos por la vida.

Cuando te excusás por tu mentira diciendo mentirita piadosa, estás mintiendo, creando una realidad ficticia que no sabés qué consecuencias puede tener.

 

Nuestro lenguaje forma nuestras vidas y hechiza nuestro pensamiento. Albert Einstein

Y esto no cambia aunque –conociendo esta impronta o ante el llamado de atención de alguien- vos digas: -¡Ya sé! Es solo una forma de decir.

Darnos cuenta de la nueva concepción del lenguaje que propone el Coaching Ontológico  es imprescindible para que nuestra transformación personal abarque todos nuestros dominios, y así, poder lo que no podíamos y no nos dábamos cuenta por qué.

¿Qué te parece darte cuenta de esto?

¿Qué emoción te produce saber que si cambiás tus “formas de decir”, podés cambiar tu vida?

¿Vale trabajar para estar alerta y “a la pesca” de cómo hablamos?

Solo necesitás tomar conciencia de la verdadera importancia que esto tiene.

Hasta la llegada del Coaching Ontológico, el lenguaje se consideraba descriptivo. Contaba lo que –supuestamente- se veía. A partir de este descubrimiento, tenemos al alcance de nuestra mano, una herramienta poderosa para nuestros logros.

Repito… Darte cuenta.

Porque los seres humanos no dominamos nuestro lenguaje, somos presa de él. Sucede en automático, entonces, nos debilitamos por nuestra falta de conciencia.

 

Maturana ha venido postulando que no controlamos el lenguaje; es el lenguaje el que nos controla a nosotros. Como otras acciones -por ejemplo, el movimiento y la percepción-, el lenguaje es una emanación de nuestra estructura, y a su vez nos determina… La gente puede quedar atrapada por su manera de usar el lenguaje. Dr. Patch Adams 

Te propongo un desafío. Observá cómo hablan las personas exitosas, las que hacen lo que les gusta hacer, las que tienen las relaciones que quieren tener, las que son efectivas, y por el contrario, observá al derrotista, al cansado, al que “es así” y no cree en la posibilidad de sus cambios. Y contame.

 

Las personas se constituyen a sí mismas en el lenguaje.

 

¿Qué te parece otro desafío? Aquí va… hacelo si querés. Puede ser el inicio del logro de tus objetivos:

¿Qué “formas de decir” te están impidiendo ser quien podés ser?

¿Te animás a descubrirte en ellas durante una semana?

Y cambialas… Es un ruego… ¡Por favor, cambialas!

 

Extenuado, el caminante se desplomó a la sombra de un árbol. “Necesito agua”, pensó. “Este debe ser un lugar donde el agua abunda”, pensaba mientras imaginaba con todo detalle el agua recorriendo su garganta reseca. Abrió los ojos y vio que, en efecto, muy cerca había un estanque de agua clara. Bebió hasta saciarse y siguió con sus fantasías: “Un poco de pan, un jergón donde descansar mis huesos molidos, un abrigo para el frío de la noche…” Uno a uno los pensamientos de su mente se concretaban.

Ya adormecido, pensó: “No puede ser que todo esto bueno me esté ocurriendo a mí, debe ser cosa del demonio”. Por cierto, el demonio también apareció y le dio muerte al peregrino.

(Cuando estamos solos, pensar es hablar)

 

Por el placer de compartir.Herramientas de Coaching


Comparte esto

7 comentarios

  1. A veces uno es “esclavo de sus palabras”, suelo utilizar palabras y escusarme diciendo “es una manera de decir”, es realmente asi, sin saber que tanto las palabras como los pensamientos tienen el poder de convertir una manera de decir en realidad, esta bueno darse cuenta de esto, asi cambiamos nuestra manera de expresarnos y asi lograr mas cosas positivas y productivas, exelente post! gracias!

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Adela!
    Hoy, mi agradecimiento para vos, es doble. Te agradezco por prestar atención a tu herramienta de expresarte con la cual seguís avanzando en tu transformación personal y, quiero que sepas que vos y otra alumna fueron las inspiradoras de este post. En tu caso, cuando publicaste aquello de “pobres angelitos”.
    Me alegra que mi post te haya servido para reconocerte en esta conducta para así, si estás decidida, poder cambiarla.
    Un abrazo grande.

    [Responde a este comentario]

  2. Bueno, es cierto pero pienso que se puede controlar.. Casi todo es controlable Rita. Otra cosa es que uno lo haga o no. Yo siempre he tenido mucho cuidado con prometer, pero a veces he querido encantar a otros más que todo por animarles, y les prometí cosas que me costaron mucho conseguirlas despues.. pero he cumplido.. eso si.
    Sobre otras palabras, siempre traté de cuidarme bien.. Nunca fuí persona de hablar demasiado. Cuando pido algo es porque se que se puede, y cuando hablo de alguien se de quien hablo. Pero seguramente a lo largo de mi vida habré hablado alguna vez más de la cuenta.. A ver si me entero con, o de quien, o por qué, y me disculpo, jajajajaja.. porque ahora no recuerdo.
    La verdad es que no nos viene mal recordarlo de vez en cuando… Porque nos puede pasar lo que al del cuento.
    Enhorabuena por tu post;-)
    Un abrazo amiga.

    [Responde a este comentario]

  3. Se me olvidó decirte, que hay gente muy mal pensada tambien, y a veces deberíamos recordar aquello de “No hay palabra mal dicha, sino mal interpretada”.. Porque muchas veces se interpreta mal lo que uno dice, y es cuando uno se ve obligado a decir..”Era una forma de hablar”.. Porque el otro no entendió bien y dió otro tono y sentido a las palabras dichas o escritas. No deberiamos de darnos por aludidos tan a la ligera. Las palabras son solo eso… palabras. Y solo duelen cuando de verdad se dicen con mala intención, pero eso se nota, no se malinterpreta.
    Cariños Rita.

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Mari Carmen! ¡Gracias por tu comentario! Hay algo que dijiste en él que da la pauta principal de este tema por lo cual amablemente, te pregunto: ¿Cómo podés saber a ciencia cierta cuál fue la intención del otro? También la intención es interpretación. No se puede saber, vos pensarás que es una y el otro asegurará que es otra.
    Lo que quise transmitir en este artículo es que decimos con mucha liviandad -ante un requerimiento de otro, tipo “¿Por qué dijiste eso?”- “Es una forma de decir” y no nos damos cuenta del poder generativo del lenguaje, de su poder creador de realidades. En este post no me enfoqué en cuál puede ser la interpretación del otro sino en el daño que nos podemos estar haciendo con lo que decimos y como no nos damos cuenta -repito- creamos realidades adversas a nuestros objetivos. Vos lo dijiste: La mala intención no se interpreta.
    Y tengo una mala noticia, amiga. No se puede controlar porque el lenguaje nos toma, nos puede, a no ser que estemos en plena conciencia, cosa que no ocurre habitualmente porque tendemos a entrar en la transparencia, en el automático, y esto afecta a lo que decimos.
    ¡Gracias por tus palabras! ¡Me encanta cuando ustedes dicen: “Enhorabuena” para felicitar. ¡Me encanta! 🙂
    Abrazos

    [Responde a este comentario]

  4. Bueno.. ya sabes que me gusta el debate cuando se merece y este es uno de los casos, jeje.. Me preguntas ¿Como puedo saber cuando el otro está hablando con mala fe?.. Sé cuando alguien está malintencionando con las palabras… ¿O me vas a decir que cuando alguien quiere hacer daño con las palabras no se sabe bien si es así o no?.. Vamos Rita, que ya somos mayorcitas, jajajaja.. Yo sé cuando algo se ha dicho con mala fe y cuando no.. Además.. por esa regla de tres, de que uno puede decir y el otro negar, no tendría ningun sentido lo que escribiste, ya que es lógico, que siempre quien quiera decir y diga mal, si el otro se mosquea lo va a negar, y dirá que fué el otro quien malinterpretó.
    Yo creo que cuando alguien dice “Es una forma de hablar” porque alguien le reproche que lo que ha dicho no le ha parecido bien, es porque realmente no ha tenido mala intención, y se ve obligado a decir “es una forma de hablar” para que el otro entienda que no es nada personal..
    Pero ya te digo que es solo mi opinión. Hay que tener cuidado con las palabras, si, o mejor, hay palabras que nunca deberían haberse dicho. Hay casos como esos en los que una persona le dice a la otra “Lo estás arreglando” Porque el otro quiere arreglar lo que ha dicho mal, o ha sido mal interpretado, pero como ya ha sido así, pues todo lo que se diga lo empeorará. jajajaja..
    Un abrazo preciosa.

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Mari Carmen!
    ¡Bienvenida tu respuesta!
    Quizás -como suele suceder por esto de las interpretaciones- estemos enfocando el tema desde dos lugares diferentes. De todas formas, respeto tu opinión para seguir ampliando mi mirada.
    Releyendo tu comentario anterior, me di cuenta de que tu última frase: “Y solo duelen cuando de verdad se dicen con mala intención, pero eso se nota, no se malinterpreta.” concuerda con tu comentario presente. Yo no lo había entendido así.
    De todas formas, reitero que mi post no está enfocado en la inseguridad de certezas que dan las interpretaciones, sino en el daño que hace a nosotros mismos, nuestra “forma de decir”.
    Un abrazo grande y de nuevo, gracias por volver por aquí.
    Cariños

    [Responde a este comentario]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge

CLOSE
CLOSE