Considero de nuestro interés, ir al origen de la palabra PERDÓN: PER, que significa pasar y pasar por encima,perdon coaching ontologico

y DONAR, que no es otra cosa que dar (o dado, es decir que se ha dado o nos han dado). Con la debida licencia, podemos decir que PERDONAR es dejar de lado algo recibido, bueno o malo. No prestarle atención. ¿Sencillo, verdad?

            ¿Se te hace sencillo perdonar?

            ¿Perdonás con facilidad?

            ¿Perdonás tus propios errores?

            Si no es así, te pregunto: ¿Por qué? ¿Cuál es tu razón importante para no dejar de lado algo que te ha dañado?

            ¿Para qué? ¿Para qué te sirve seguir cargando lo que te hirió?

            Sostengo que esa resistencia que creamos sólo nos conduce al resentimiento.

El tema del día era el resentimiento, y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase, elegimos una papa por cada persona a la que le guardábamos resentimiento, escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados, esa bolsa de papas.
Naturalmente, la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. La molestia de llevar a cuestas esa bolsa en todo momento, me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y cómo mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas que eran mas importantes para mí.

Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila.
Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantenerme en el dolor, los enojos y la negatividad.

            ¿Para qué cargar un peso inútil?

            ¿Para qué envenenarnos hasta enfermarnos?

            ¿Para qué?

            ¿Para qué dañarte a vos mismo culpándote? La culpa es uno de los sentimientos que menos sentido tiene. ¿Qué conseguís culpándote? ¿Te hace sentir mejor? ¿Deshace lo que considerás que no hiciste bien? ¿Y echar culpas a otro? ¿Vuelve atrás el tiempo y te da la posibilidad de que las cosas sean diferentes?

                “La felicidad yace en la habilidad de perdonar el pasado y disfrutar el presente.  Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre…pero a menudo nosotros nos quedamos mirando tanto tiempo la puerta cerrada que no vemos la que ya se ha abierto para nosotros.”  Helen Séller

            Muchas veces pensamos que perdonar es liberar al otro, y en realidad, perdonar es liberarnos a nosotros mismos.

            Al que te ofendió o dañó, no le interesa lo que te pasa, y no es necesario para tu liberación, que se entere de que lo perdonaste porque esta acción te hará libre a VOS. Él seguirá su camino independientemente de lo que vos hagas. Y mientras no perdones serás un esclavo de la situación.

            “Dos ex prisioneros de guerra se encuentran y, al hablar de lo vivido, uno le pregunta al otro: ¿Has logrado perdonar a tus carceleros? A lo que el otro le responde: No, y nunca lo haré. Su amigo le dice: Entonces, aún te tienen prisionero…”
            El perdón es una expresión de amor. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes, ni que lo tengas que olvidar. De hecho, se puede perdonar sin olvidar, es más, hago importante que así sea porque eso me permitirá el aprendizaje de saber con quién me quiero relacionar y de qué forma. Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente, significa dejar de lado el resentimiento que aparece cuando alguien nos defraudó. ¿Cómo te sentirías si lograras dejar las cosas como están y continuar tu vida? ¿Cómo sería viajar más liviano? ¿Cómo vivirías si en vez de albergar resentimiento y rencor en tu alma, sobre el tema que lo provoca sólo construyeras olvido?

Algunas veces nos herimos o decepcionamos, y  esto nos sirve para aprender a practicar el delicado arte del perdón humano, hasta que llegamos al punto en que nos es posible, superar la herida en lugar de recordarla con ira y resentimiento.

En el acto de perdonar nos liberamos de la esclavitud. Sólo entonces podemos avanzar y amar nuevamente, pues la experiencia nos habrá hecho más sabios.

             ¿Pero, qué hago para perdonar?

            ¿Cómo lo hago?

            Simplemente, se trata de decir (y ni siquiera está la necesidad de que la otra persona esté delante) DESDE EL CORAZÓN Y LA ESENCIA: “Yo te perdono” y si es con vos: “Yo me perdono”.

            Un ejercicio reconfortante y pacificador es escribir una carta a esa persona (que no vas a mandar) o escribirte una carta a vos mismo. Si lo ponés en práctica, y lo deseas, me encantaría conocer las diferencias entre tu estado al comenzarla y el que lograste al terminarla ( a mi mail, en forma privada).

“No es necesario que sepas cómo perdonar. Sólo alcanza con estar dispuesto a hacerlo.  De todo lo demás se ocupará el Universo”  Louise L. Hay.

El resentimiento es un estado de ánimo.

Se trata de cambiar tu estado de ánimo, desde el resentimiento a la paz. El primer paso es la ACEPTACIÓN. Aceptá lo que sucedió, seguí adelante y la paz se instalará donde antes estuvo el resentimiento.

“Perdonar es un proceso. Perdonamos poco a poco, mientras seguimos adelante con nuestras vidas. A cada paso que avanzamos en el camino del perdón, nos sentimos mas libres”.
Mary Manin Morrissey.

            ¿A quién necesitás perdonar?

            ¿A vos?

            ¿A quién más?

            ¿Qué te impide hacerlo?

            ¿Te sentís bien, atado a ese suceso?

            ¿Qué objetivo cumplís con no perdonar?

            ¿Adónde te lleva?

                Dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron hasta que uno le dio una bofetada al otro. Éste, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:  
“Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro”. 
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse, tomo un estilete y escribió en una piedra: 
“Hoy, mi mejor amigo me salvo la vida”. 

    Intrigado, el amigo pregunto: ¿Por qué después de que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió: “Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y del perdón se encargarán de borrarlo. Cuando nos pase algo grandioso, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde el viento no podrá borrarlo”. 

             “Vengarse de una ofensa es ponerse al nivel de los enemigos; perdonársela es hacerse superior a ellos”. La Rochefoucauld

Amanecer con un perdón en los labios es una hermosa manera de iniciar el día, y esto podría ser –según la dimensión de lo perdonado- el inicio de una nueva vida. Collado

¿Y si lo intentás?

PERDONARTE Y PERDONAR 22-04-2011
CC by-nc-nd
Rita Elma Tonelli

Por el placer de compartir.Seminario de Coaching Para La Efectividad Personal


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14 comentarios

  1. Cuanta verdad hay en este articulo. El perdon. A veces perdonar lleva haber vivido años de dolor y sufrimiento, y cuesta. Y de alguna manera el no saber perdonar deja marcas en la persona, que no se ven, aunque está latente. Y eso de alguna manera influye las relaciones interpersonales y sociales. Perdonar, cuesta, no digo que no es posible pero se que no es facil en algunas circunstancias.
    Gracias por este excelente articulo. Cariños.

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    admin Reply:

    ¡Gracias, Graciela por tu aporte y participación! Me enriquece tu comentario como creo que lo hará con todas las personas que lo lean. ¡Muchísimas gracias por tus palabras!

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  2. Muy buen artículo, Rita y grandes verdades las que expresas en este artículo. Así es, tal y como dice esta frase de tu post: “Dos ex prisioneros de guerra se encuentran y, al hablar de lo vivido, uno le pregunta al otro: ¿Has logrado perdonar a tus carceleros? A lo que el otro le responde: No, y nunca lo haré. Su amigo le dice: Entonces, aún te tienen prisionero…” Uno se siente mejor cuando perdona y más libre. Personalmente me resulta facil perdonar, aunque me cuesta un poco más perdonar a quienes han hecho daño a los sentimientos de quienes quiero. Pero creo que solo hay una persona a la que le tengo guardado eso y aún así cuando me encuentro con ella la trato con corrección. Es un caso muy concreto y vaya, me gustaría sentir que la he perdonado pero no, en ese caso en especial no puedo. Y es que hay acciones que para ser perdonadas requieren casi, casi, la santidad. Y soy solo un ser humano. Desde luego empezar el día perdonando si uno piensa que hay algo que perdonar es una buena manera de empezar. Y dando gracias por lo que se tiene. Eso también es realmente sano para el espíritu.

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    admin Reply:

    Hola José Luis: Muy pero muy agradecida por tu participación, especialmente por compartir tu caso concreto. Te entiendo y sólo diré al respecto -ya que te hizo tanto sentido la anécdota del prisionero- ¿Te tiene la persona en cuestión, entonces, prisionero? No coincido conque por perdonar seamos santos, muy por el contrario, somos más humanos que nunca porque en realidad, estamos buscando -al perdonar- nuestro propio bienestar, aunque creamos lo contrario desde nuestra intelectualidad. Me gusta muchísimo como te expresas, tu forma auténtica de decir y ser, esto es otra de las razones por la que estoy tan agradecida por tu participación. Para mi es un lujo que estés en mi camino. ¡Sanemos todos los días, agradeciendo y perdonando! Es un hábito que produce liviandad y paz interior. De nuevo, ¡Gracias, amigo!

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  3. huyy que difícil… todos estos sentimientos tan humanos y terrenales que sentimos todos en alguna oportunidad, tan destructivos como el rencor, la culpa y el odio… tan inútiles y auto-destructivos. Cuando nos damos cuenta que en realidad nos hacen mal a nosotros mismos es cuando ya no es tan difícil perdonar y perdonarnos que es mas difícil aun…
    Todos tenemos errores, somos humanos, y de nada nos sirve ponernos en situaciones así, tenemos que dejar pasar los errores ajenos y trata de ver mas haya de lo terrenal y buscar de donde viene todo esto.
    Cuando aprendí a ver las cosas de esta manera, te aseguro que fue como una liberación, yo no me voy a auto-sabotear, esta clase de sentimientos solo me hace mal a mi, perdonar es una experiencia muy satisfactoria y de una grandeza que realmente te libera.
    Gracias por compartir este articulo con nosotros.
    Besitos.

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    admin Reply:

    ¡Cuanto me alegra, Andrea, comprobar tu estado de evolución! En realidad, ya me lo imaginaba porque tu humildad, sencillez, claridad y entrega, hablan por vos. Es así, amiga, tal como lo comentás. Creo que la clave puede estar en la frase (o la pregunta, ja, ja, como Coach no puedo desprenderme de mi mejor herramienta -las preguntas-) ¿Que preferís, tener razón o ser feliz? Y de allí en más, ir buscando todo lo que nos puede hacer mas felices cada día…en esto, el primer paso, el perdonarse y perdonar. Ese es, al menos, mi punto de vista y veo que, el tuyo también. ¡Gracias por tu participación! Cariños

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  4. Miguel Araujo - Posicionamiento Web

    Hola Rita el tema del perdonar es muy complicado para muchos, pero como bien mencionas para que llevar ese peso con nosotros, es mejor perdonar, estar en paz con nosotros mismo y con lo demás.
    Me encanto esta frase “Vengarse de una ofensa es ponerse al nivel de los enemigos; perdonársela es hacerse superior a ellos”. La Rochefoucauld, tiene toda la razón y es algo que todos deberíamos tomar en cuenta, que estés super bien Rita, saludos.

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    admin Reply:

    Hola Miguel: ¡Que buenas tus reflexiones! También a mi me llega profundo la frase de La Rochefoucauld. Si pudiéramos cambiar la idea de que cuando perdonamos le hacemos un favor a otro, cuando en realidad, nos lo hacemos a nosotros mismos, ¡cuánto más felices seríamos! Gracias por intervenir en este tema con tu comentario, ya que es básico para el crecimiento de las personas.

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  5. Hola!!! y Graciass por tu hermoso comentario… estoy viviendo una situación en la cual no me puedo perdonar de algo que cometí en el pasado y eso repercutió directamente en la vida de un ser que adoro y en la mía propia, hoy pasados los años me doy cuenta del error cometido que no puedo salvar de ninguna forma y no me puedo perdonar aún. Puedes aconsejarme alguna técnica a utilizar para lograr perdonarme de aquello ???Mi vida hubiera sido diferente y mejor , eso parece según lo que pude comprobar a primera vista sino hubiera sido tan orgullosa y ansiosa en aquél momento!!…

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    admin Reply:

    Hola Grida: Acabo de responderte por email, atento el tenor de tu pedido. Saludos y espero tu respuesta.

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  6. Sabias palabras estimada Rita, definitivamente tenemos mucho que aprender sobre las personas, saludos…

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    admin Reply:

    ¡Gracias por tu comentario! Y sí, todos somos maestros. Aprendemos y enseñamos con y a respectivamente, cada contacto que realizamos. ¡Buena vida, amigo!

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  7. Hola, Rita:
    Muchísimas gracias por enseñarnos tantas cosas importantes de la vida, para que podamos mejorarla y llegar a un estado de excelencia y plenitud.
    Es cierto que no podemos olvidar, pero el acto de perdonar tiene una fuerza liberadora para nosotros mismos, la cual es enorme.
    Agradezco especialmente que en todos tus artículos nos traigas pensamientos de figuras tan valiosas que enriquecen nuestro espíritu.

    Un gran abrazo de Iris
    Iris Moreno Roca publicado recientemente..Viadeo: 50 Millones de Personas Esperan por tiMy Profile

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    Rita Tonelli Coach Reply:

    ¡Hola, Iris! ¡Muchas gracias a vos por tan reconfortante comentario!
    Realmente, el perdón nos hace libre, del pasado, de relaciones destructivas, de “enemigos”- El verdadero enemigo es el resentimiento. Lo cargamos generando un peso que entorpece nuestro andar…
    Un abrazo, amiga!

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  8. Pingback: Resentimiento. Un Virus Letal | Coaching Para Diosas

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