La quejaSi sos un quejoso, luego de este post, tendrás dos posibilidades: sentirte mal y seguir

quejándote o hacerte responsable de tu vida, y cambiar. Esto dependerá de cuáles

sean tus objetivos como Ser Humano.

La queja es una expresión de disgusto. Hasta ahí, nada que temer. ¿Por qué no

habríamos de decir lo que no nos gusta, verdad? Ahora bien, te pregunto: ¿Para qué

te sirve? Y entonces, ante esta cuestión, te encontrás con que como no te sirve para

nada, tenés un conflicto dentro de lo que no lo parece.

 

Dijo Jane Austen: “Nadie se queja de tener lo que no se merece.” Y aunque ante esta

frase podríamos interpretar que se está refiriendo a que no nos quejamos de tener

demás aunque no corresponda a lo que hemos trabajado para tenerlo, quiero mostrarte

otra interpretación que no se queda simplemente, en la ironía de la otra.

Quejarnos puede estar significando una conducta recurrente que se adopta para no disfrutar

porque consideramos que no nos lo merecemos. No nos merecemos disfrutar, dicho de otro modo.

No sé si estás viendo algo bueno en esto pero a mí, me despierta más preguntas…

¿Cómo está tu autoestima  que tu Ser cree que no te merecés disfrutar?

¿Qué sentimiento de culpa te está ordenando sufrir?

¿Sabías que Sufrimiento es una de las palabras más usadas entre los hablantes hispanos?

Te recuerdo que el sufrimiento es un estado de ánimo, posterior al dolor que vos elegís, transitar y cuánto te quedarás en él.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

La queja es tan inútil como la culpa , así que me permito volver a preguntar: ¿Para qué te sirve?

¿Qué se resuelve con tu queja?

 

Si no te encontrás en el texto anterior…

¿Hacés algo más que quejarte? ¿Quejarte es tu única actividad?

Si te pasás el tiempo quejándote, no te quedará resto para hacer. Pero… a lo mejor, estás eligiendo esto que es mucho más cómodo que hacer, es la excusa poderosa para no hacerte cargo y por ende, no hacer nada.

¿Prestaste atención a la cantidad de palabras que usan los quejosos? ¿A la longitud de sus explicaciones para no hacer lo que tienen que hacer?

Vos podés tener explicaciones o tener resultados. Lo que no podés es tener las dos cosas a la vez.

 

Los que se quejan de la forma en cómo rebota la pelota, son aquellos que no la saben (quieren) golpear. José Ingenieros

 

Un aparte especial para lo que generás con tus quejas en tu entorno… ¿Vos, cómo te sentís al lado de alguien que se queja en forma permanente? ¿Te das cuenta de lo que vos también generás a tu alrededor?

Pero entonces… ¿No me puedo quejar?

¡Claro que sí!

Lo que no podés –primero que nada por vos mismo y tu efectividad personal- es transformar tu discurso en una cadena hecha de eslabones de quejas, dale que dale…

¿Por qué?

Porque no te sirve para nada, porque en poco tiempo, sentirás que nadie te necesita a su alrededor y porque tenés la posibilidad –si querés lograr algo- de transformar tu queja en un acto positivo. ¡Hacé un pedido!

Mirá la diferencia:

“Estoy harto de esta forma de vida ¿Hasta cuándo lo voy a aguantar? ¿Todos los días un desastre nuevo? Me están tomando el pelo.”

 o

“¿Qué puedo hacer para mejorar mi situación? ¡Tiene que haber algo que yo pueda hacer! ¿Qué necesito para salir de esto? ¿Qué puedo pedir para que concedido, este asunto se termine? ¿Con qué herramientas cuento para accionar?”

No te quejes de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa. Confucio

 

Compartir tu queja, abrumar a los demás enojándote y maldiciendo y cuando tenés la oportunidad en tu mano de pedir, de accionar, no hacer nada, no es el camino, amigo. Éste se hace denso, pesado y carente de energía… y lo que nadie se merece… se la estás drenando a los demás. ¿Sabías algo? ¡No tenés derecho! ¡Estás invadiendo!

Vos podés elegir este camino de inefectividad, sos dueño de tu vida. Lo que no podés hacer, es molestar a los demás. ¿Te gustaría que te lo hicieran a vos?

¿Te sentís un poderoso quejándote? ¿Qué clase de vacío llena ese poder? ¿Poder qué?

Si algo no te gusta… ¡Hacé algo para cambiarlo!

 

Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud. No te quejes.

Cambia la forma de ver las cosas, y las cosas cambiarán de forma.

Es fácil comprender que un niño tema a la oscuridad, pero la gran tragedia de la vida, es cuando los adultos tienen miedo de la luz.

Platón

 

¡Te planteo un desafío! ¿Te animás?

En Julio del 2006, Will Bowen (terapeuta psicofísico)  propuso a su comunidad “El reto de los 21 días” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo.

Su propuesta fue muy simple: “Te colocas una pulsera morada con la leyenda “Un mundo sin quejas” y la mantienes durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja,  así sea “me duele la cabeza” o “nada me está saliendo bien”.

Si durante este periodo emites algún lamento, debes cambiar la pulsera de muñeca y volver a empezar. La mayoría de los participantes logró superar este reto, pero les tomó un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas.

 

Repito: ¿¿¿Te animás???

 

Te dejo una historia para recordar cuando sientas ganas de quejarte…

 

Un anciano contó que solo una vez en la vida se había quejado, cuando por su pobreza, tuvo que andar descalzo por no poder comprarse zapatos.

En esa oportunidad, levantó la vista y lo sorprendió ver un hombre sumamente feliz, que no tenía pies.   Anthony de Mello

 

Por el placer de compartir.

 


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8 comentarios

  1. Aquí estamos de nuevo Rita.
    Verás.. yo no lo veo como tu, creo que la queja es algo que nos enseña que algo no estámos haciendo bien.
    Hay veces que me quejo de algo porque las personas nos comunicamos y esas personas forman parte de mi vida, pero no soy quejíca, pues una vez dicho sigo mi curso. jajaja.. Es lógico que la relación entre personas nos sea util aunque sea para hacer un comentario o queja sobre algo o alguien. Cuando quiero dar una queja se lo digo a quien requiere y a veces hasta me han dicho, ..-“Si no me lo dices hubiese pensado que estaba bien, pero ahora que lo dices”-..
    Estoy de acuerdo en que hay que seguir digan lo que digan, pero no solo unos cuantos debemos aprender.. La queja nos puede servir como desahogo y como aprendizaje en muchos momentos de nuestra vida. Yo me he dado cuenta de errores que no se deben cometer gracias a las quejas de muchos artículos y como ves siempre los leo.
    Pienso que la pregunta ¿Porqué te quejas? es lo mismo que ¿Porqué te alegras?.. Y un grito se da por una pena o una alegría. Forma parte del comentario matutíno.
    Un abrazo. Cariños.

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Mari Carmen: La verdad es que no alcanzo a comprender en qué no lo ves como yo porque lo que comentaste está de acuerdo con mi postura también, pero… ¿sabés qué? No importa. Lo que importa es cómo crees vos que lo ves y algo habrá que hace que creas que lo ves diferente. ¡Eso es lo importante! Me refiero a la posibilidad de disentir porque ella nos permite siempre agrandar nuestra mirada y por otro lado, nuestra aceptación de que el hecho de que haya tantas miradas como seres humanos nos permita respetarnos y aceptar que nadie tiene la verdad absoluta sino solo, su verdad.
    De hecho, tu acción de una vez que te quejas, seguir adelante, es lo que recomiendo en mi post marcando por el contrario que lo perjudicial de la queja es permanecer en ella sin hacer nada productivo a los fines de mejorar la situación objeto de la queja.
    ¡Gracias por estar siempre ahí y por tu comentario!
    Un abrazo, amiga!!!

    [Responde a este comentario]

  2. Siempre sostuve que la queja era un gasto de energía inútil, hablo de la queja constante, no de la queja en el momento de un hecho infortunado que nos sirve para observar de donde surge, en que nos equivocamos para tener que estar quejándonos.
    Me sucede con cierta frecuencia y luego de la primera queja, analizo que la creó y enseguida aflora el motivo.
    Es por eso que la queja no es mi mayor “talento”, prefiero decir, “por algo será” y encontrar el meollo.

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Graciela!
    ¡Me alegra recibir este comentario porque me confirma que mi interpretación de vos, va por el camino correcto! Bueno… ¡algo nos conocemos! 🙂
    La gente que hace -como vos- rara vez se queda detenida en la queja. ¡Salud y gracias por tu visita por aquí!
    Un beso

    [Responde a este comentario]

  3. jajajaja hola Rita realmente uyyyy yo si soy quejosa seguro dare que hablar, no se es parte de mi personalidad no es que sea malvada, siempre fui de frente ante la persona que hacia que yo mme quejase x algo, siempre me gusto que las cosas se realicen de la mejor forma posible, me gustan q las cosas se realicen bien, prolijamente, yo soy prolija en mi trabajo, en mis estudios y nunca me gusto las personas que no lo son, creo que no es que yo sea muy exigente sino que me gustan las cosas bien hechas, y reconozco que si no esta como yo le he dicho que lo realice si me quejo, asi que te lo dejo a ti , que opines respecto a esto que pienso.

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Fernanda: ¡Gracias por tu comentario y felicitaciones!
    Cuando los Seres humanos tenemos que cambiar algo, el primer paso es darnos cuenta de que eso no nos está funcionando en forma positiva para nuestras vidas. Ya diste el primer paso.
    Soy partidaria de recomendar volver a leer los posts cuando nos encontramos en ellos, de alguna manera, para ampliar nuestra comprensión y encontrar más información de la que obtenemos en la primer lectura. De hecho, vuelvo a preguntar ¿Qué ganás con la queja? ¿Se resuelven las desprolijidades? ¿Por qué creés que se siguen ejecutando? Si tu queja tuviera resultados… ¿se repetirían los motivos por los cuales te quejás? Te lo dejo para analizar.
    Como también digo en el artículo, no se trata de no expresar lo que no nos gusta, sino de no quedarnos solamente con eso y darle, darle, darle a lo mismo como si la repetición lograra algún cambio. ¿Qué te parece? ¿Logra algo la repetición? “Si queremos lograr resultados diferentes, tenemos que hacer cosas diferentes” Albert Einstein.
    ¡Tenés tarea, amiga! 🙂 Y si te parece bien y te interesa desarticular tu queja… aquí estoy para seguirla.
    Un abrazo

    [Responde a este comentario]

  4. si, es muy cierto no nos sirve de nada quejarnos cuando la queja es en vano, o no escuchada y corregida, vere la forma y estrategia para lograr los cambios, es que uno cae en la costumbre de seguir como quien dice masticando la bronca y uno no se da cuenta que quuien termina enfermandose es uno, asi que tengo mucho que aprender y mucho que escuchar, besos Rita y gracias x estar ahi

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    ¡Gracias a vos, Fer! ¡Y vamos por más!
    Un abrazo, amiga!

    [Responde a este comentario]

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