¿Querer es poder?quiero hacer pero no puedo

Claro que sí, lo que sucede es que no nos detenemos a analizar por qué

ese “poder” se nos escapa entre las manos sin que nos demos cuenta,

y nos quedamos sin hacer. Entonces, nos enojamos con nosotros mismos,

nos auto juzgamos porque “sabiendo” que querer es poder, llegamos a

una conclusión muy pobre sobre nuestro Ser: “¿Cómo puede ser que yo

no pueda?” “¡Soy un “desastre”!”

Los cambios empiezan por nuestra forma de pensar. ¿Pensás en el fracaso?

El fracaso no existe, solo existen los resultados. Esto significa que si te

habituas a ver resultados, podrás valorar como “buenos” o “no tan buenos”

pero no tendrás que cargar con la “piedra” del fracaso. Andar sin ese peso,

te permitirá analizar el “no tan bueno” para extraer un aprendizaje y volver

a intentar sin el miedo a fracasar.

Esta elección aumenta tu poder.

 

No es necesario conocer todo de todo para poder usarlo. Ésta es la respuesta que elijo ante alguien que me dice: “Yo quiero hacer pero no sé”. “Quiero hacer una capacitación por Internet pero no sé.”

El aprendizaje se da en la práctica. A medida que hacés, aprendés. Creer que estudiar la teoría de algo nos coloca en el ámbito del saber es una falacia.

Existe un nivel cognitivo que es el de “No sé que sé”. Te introducís en él cuando hacés algo por primera vez y resulta que, empezás a sentirte cómodo y te embarga la sensación de que lo has estado haciendo por siempre. Esto también solo te sucederá, haciendo, no informándote teóricamente.

Hacer siempre implica la utilización de alguna herramienta y no tenés que conocerla en su estructura para poder usarla

¿Manejás? ¿Sabés cómo funciona el motor?

¿Usás reloj? ¿Sabés cuál es su mecanismo interno?

¿Manipulás una computadora? ¿Sabés cómo está hecha?

Darte cuenta de esto aumenta tu poder.

 

¿Hasta dónde te para la posible respuesta del otro?

En nuestra vida, en nuestro hacer, siempre existe la presencia del otro, el otro con quien hacemos algo.

 

“¿Y si lo hago mal?” “¿Qué me va a decir cuando vea que me equivoqué?” “¡Qué vergüenza preguntar esto que me imagino que “todo el mundo lo sabe”!”

¿Vienen estos pensamientos a tu cabeza?

¡Aprendé a decir “No sé” pero no te quedes ahí! “No sé pero quiero aprender”, es la opción a elegir. Y si te equivocas… hacete cargo y reíte. Tomate con humor tus fallos, livianamente, y si el otro realmente, te dice algo que se adecue a tus previsiones… No lo dudes, esa no es la persona con la que tenés que hacer.

Proverbio Romano

Desprenderte del juicio ajeno aumenta tu poder.

 

Hacer lo que querés es tu única posibilidad para generar el poder. Él aparece cuando vos hacés.

No vas a estar enfocado en el fracaso sino en valorar tus resultados para superarte cada día.

No te va a importar cómo está construida una herramienta sino que a medida que hagas, le encontrarás más y más utilidades.

No te ocupará la posible respuesta del otro porque en tu hacer estará la práctica y del resultado de una intensiva y metódica surge la excelencia.

 

El gallo

Había una vez, en la antigua China, un extraordinario pintor cuya fama atravesaba todas las fronteras. En las vísperas del año del Gallo, un rico comerciante pensó que le gustaría tener en sus aposentos un cuadro que representase a un gallo, pintado por este fabuloso artista.

Así que se trasladó a la aldea donde vivía el pintor y le ofreció una muy generosa suma de dinero por la tarea. El viejo pintor accedió de inmediato, pero puso como única condición que debía volver un año más tarde a buscar su pintura. El comerciante se amargó un poco. Había soñado con tener el cuadro cuanto antes y disfrutarlo durante el año signado por dicho animal. Pero como la fama del pintor era tan grande, decidió aceptar y volvió a su casa sin chistar.

Los meses pasaron lentamente y el comerciante aguardaba que llegase el ansiado momento de ir a buscar su cuadro. Cuando finalmente llegó el día, se levantó al alba y acudió a la aldea del pintor de inmediato. Tocó a la puerta y el artista lo recibió. Al principio no recordaba quien era.

-Vengo a buscar la pintura del gallo -le dijo el comerciante.

– ¡Ah, claro! -contestó el viejo pintor.

Y allí mismo extendió un lienzo en blanco sobre la mesa, y ante la mirada del comerciante, con un fino pincel dibujó un gallo de un solo trazo. Era la sencilla imagen de un gallo y, de alguna manera mágica, también encerraba la esencia de todos los gallos que existen o existieron jamás. El comerciante se quedó boquiabierto con el resultado, pero no pudo evitar preguntarle:

– Maestro, por favor, contésteme una sola pregunta. Su talento es incuestionable, pero… ¿Era necesario hacerme esperar un año entero?

Entonces el artista lo invitó a pasar a la trastienda, donde se encontraba su taller. Y allí, el ansioso comerciante pudo ver cubriendo las paredes y el piso, sobre las mesas y amontonados en enormes pilas hasta el techo, cientos y cientos de bocetos, dibujos y pinturas de gallos, el trabajo intenso de todo un año de búsqueda.

 

Por el placer de compartir.taller de coaching tu misión personal


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4 comentarios

  1. Por supuesto Rita.. Es genial esto que dices; ” En nuestra vida, en nuestro hacer, siempre existe la presencia del otro, el otro con quien hacemos algo”
    Uno de los errores que yo cometí en mi vida fué ese..No darme cuenta que si yo no tenía la base suficiente para hacer algo propuesto, aunque algunos me dijeron nó, podría haber alguien que me dijese sí.. Y por no insistir, quizá viniesen muchas cosas detrás que insistiendo hubiese evitado.
    Porque en esta vida hay que insistir con lo que nos proponemos llevar a cabo. Y si no, ahí está el tema de “Reto”.. Si no me hubieses ayudado, me hubiese costado mucho más llevarlo a cabo sola.
    No estámos solos, y somos capaces, pero a veces nos faltan fuerzas.. ¿Y si pedimos ayuda?.. Con lo que nos puede traer por bien la ayuda ajena.
    Me encantó este artículo Rita.
    Cariños y gracias por tu ayuda, siempre tan latente.

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    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Mari Carmen!
    Gracias por este comentario que con los ejemplos que nos traes, resulta ser muy claro.
    La distancia entre “quiero hacer” y “hago” aparece muchas veces, y otras tantas, nos quedamos ahí, esperando que “mágicamente” encontrarnos con que un día, hemos hecho. Y esto es una ilusión.
    Como parece una empresa dificilísima pasar a la acción cuando en realidad simplemente, la solución es hacer y punto, creí importante mostrar más claramente cuales son los mecanismos que nos bloquean.
    Me alegra que te haya gustado y tocaste aquí un asunto fundamental que es aprender a pedir. Por si no viste el post al respecto, aquí te dejo el enlace para que cuando quieras, lo veas. http://ritatonellicoach.com.ar/pedido/
    Un abrazo, amiga

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  2. Valla… creo que he respondido “SI” a casi todas las preguntas que haces en el articulo, creo que es hora de empezar a cambiar de mentalidad y pensar que “Querer es Poder”.

    Saludos Rita.
    Andres Jimenez publicado recientemente..Estrategias de Marketing Online: No Hay Nada Más Importante Que EstoMy Profile

    [Responde a este comentario]

    Rita Tonelli Coach Reply:

    Hola, Andrés!
    ¡Bienvenido a mi blog!
    Me alegra muchísimo que te haya impactado lo que escribí en este post. Me reconforta recibir el feedback de cuando una persona siente que he podido hacer una diferencia en su vida.
    ¡Muy agradecida por tu comentario!
    Saludos.

    [Responde a este comentario]

  3. Pingback: Querer, Poder, Excusas | Rita Tonelli Coach

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