Querer poder excusasMuchas personas quieren hacerse cargo de sus excusas, pero no logran verlas como tales. Piensan que –en sus seres solamente- la regla de “podés tener resultados o excusas, lo que no podés es tener ambos a la vez”, no se cumple. Que en su particular situación, tienen “motivos” poderosos.

Antes de seguir, repito la regla para que quede clara:

Vos podés tener resultados o excusas, lo que no podés es tener ambos a la vez.

¿Por qué es tan difícil darnos cuenta de que esos supuestos motivos que esgrimimos, son solo excusas?

Este tema tiene su origen en la famosa creencia: Querer Es Poder. Y en este caso, hablamos de una creencia poderosa, cosa bastante infrecuente.

Querer… ¿Es Poder?

¿Vos que pensás? ¿Qué opinás?

Si hablamos “rápidamente”, “querer es poder”. Si nos detenemos a analizar, podríamos decir algo así: “No podemos poder (valga la redundancia) si no queremos”, y aunque parezca que estamos diciendo otra cosa, estamos diciendo lo mismo, porque lo que importa es que puedas tener bien claro que…

No vas a poder si primero no hay un deseo importante que se expresa en el querer.

Esta es la clave, por eso, volveré a decirlo para que penetre en vos.

No es que solo queriendo vamos a poder.

No es una acción automática por la cual con querer, ya puedo.

Es un proceso en dos pasos que comienza con la ambición (querer), la organización y la planificación, el protagonismo de tu herramienta más valiosa, El Poder Personal, y la ejecución de lo que te propongas.

 

 

Y en esta expresión “piensa y cree”, están incluidos la ambición, el querer, el desear.

He escrito otro post sobre este tema relacionado con el hacer. Aquí lo podés leer, para comprender más profundamente el tema.

 

Veamos un ejemplo que nos ayudará.

Decimos que queremos hacer algo.

Comenzamos a hacerlo.

Nunca lo concretamos.

¿Qué decimos cuando nos preguntan por qué?

“Yo quiero pero no puedo”.

¿Te suena?

 

Este “no puedo” va seguido de mil explicaciones acerca de por qué no podés, las que vos llamás “motivos”. Estas explicaciones son todas excusas, lamento comunicarte.

Y no estoy hablando de omnipotencia, de no tener idea de nuestras limitaciones propias. Estoy hablando de que en realidad, no podés porque no querés.

 

¿Lo hacés a propósito?

¿Sos un tonto porque no te das cuenta?

No, de ninguna manera.

Este es un mecanismo inconciente que nos lleva a las excusas.

Por eso, es necesario, para engrandecer nuestro Ser y hacer de él nuestra mejor versión, que aprendamos para transformarnos.

¿Lo vemos juntos?

Pensá en tus “motivos” para nunca completar lo que decís que querés.

Pueden aparecer…

El tiempo. “Creí que podría pero aunque quiero completarlo, no me alcanza el tiempo”.

Aprendizaje: Cuando vayas a sumar una actividad –sea cual sea- a tu vida, planificá teniendo en cuenta cuánto tiempo tendrás para realizarla.

 

“No puedo organizarme para hacer todo”.

Aprendé a organizarte, trababa en lo Urgente y lo Importante 

 

Si querés, podés.

Buscá, investigá, revisá tus recursos. Siempre con esta creencia poderosa en tu mente.

Necesitás tener muy claro que cuando decís que querés y no podés, en realidad, no querés.

 

Cuando aprendemos esto y ya no nos confundimos estamos acrecentando nuestro Poder Personal.

Cuando esto se nos pasa por alto y nos dejamos tentar por lo que consideramos nuestros “motivos”, nos estamos acercando a nuestras excusas.

 

Tenemos dos opciones…

Creer que queremos y no podemos.

Creer que no queremos y por eso no podemos.

Cuando optamos por la primera, lo que hacemos es aumentar nuestras debilidades y esto es contraproducente para nuestro éxito personal.

Cuando optamos por la segunda, además de descubrirnos internamente y darnos el poder de ser honestos, aumentamos nuestras fortalezas.

Asimismo, podremos diferencias exactamente qué significa para nosotros “Querer” algo.

Desde el Coaching consideramos el querer como la ambición, una de nuestras herramientas más poderosas para lograr nuestras metas.

Ambitio: Búsqueda o deseo de obtener algo.

¡Cuidado con esta palabra! La costumbre social ha llevado a que la temamos porque implícitamente, pensamos en ella como “ambición desmedida”.

 

¡Querer es Poder!

Todo comienza con querer.

Pasa por la organización y planificación.

Recurre a la formación más profunda de nuestro Ser: persistir, ver los obstáculos como posibilidades, tomar los fracasos como aprendizajes, y por supuesto, al momento de tomar una decisión de hacer algo, tener en cuenta, nuestra facticidad (lo que no se puede cambiar).

Por ejemplo, nunca podría decir: “Quiero escalar el Everest” (más allá de que realmente, puede ser que no la quiero), si tengo un problema óseo irreversible y/o tengo 85 años y nunca he preparado mi cuerpo para este tipo de tarea (facticidades).

Este ejercicio te ayudará a descubrir y dar más claridad al tema:

¿Cuáles son las cosas que por tu facticidad ya no podrías decir que querés… porque no podrías?

Y se puede.

Todo lo demás son excusas y va siendo tiempo que lo asimiles.

No hay “motivos”, solo son excusas cuando algo que se dice que se quiere, no se puede. Y lo que hay, en el fondo, es un no querer, una falta de ambición necesaria.

No es la situación en que nos encontramos intentando y todavía no lo hemos conseguido. Lo es la de que, abandonemos nuestra intención diciendo: “No puedo”.

Por el placer de compartir


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