Ahora… “a esta hora” (etimología de la palabra) es parte del hoy, tu único tiempo posible.

Ahora que ya has escuchado y escuchado que “Vivir en el presente” es una herramienta imprescindible para ser feliz. Y es cierto…

Presente. Ahora...

 Pero ¿Cómo vivir en el ahora, en el presente?

 

 Cuando escucho “Voy a esperar el momento adecuado”, acerca del tiempo para una acción, me surge la pregunta: ¿Qué quiere decir “adecuado”? ¿Cuándo puedes estar seguro de que es el momento adecuado? ¿Qué características tiene esa adecuación (que solo sirve para procrastinar)?

              

 El Ser tiene cierta tendencia a hacer esto, en absoluta transparencia, sin darse cuenta. Y lo hace por diferentes razones. Puede ser que sienta miedo a lanzarse, puede ser que realmente “crea” en esto del “Momento adecuado” y puede ser que viva posponiendo para retrasar el momento de ver los resultados de lo que dice que va a hacer.

  No exagero al decir: “viva posponiendo” porque esta acción se transforma en un hábito y podría mostrártelo como un músculo que al menor indicio de tener que ponerse en marcha, da un golpe a esa acción lanzándola hacia adelante (fuera del ahora), y así se repite interminablemente, hasta que te crees que esto es “natural”.

 

 

El resultado no esperado de esta conducta es que nunca hacemos nada…

¿Y para qué sirve “hacer”?

¿Para qué nos sirve en nuestra vida?

Quizás te sorprenda.

 “Hacer” o la “acción” puede ser el “remedio de todos tus males”.

 

 La revolución emocional, el bloqueo direccional, la angustia paralizante, la ambigüedad sostenida, tienen pronta solución emprendiendo una acción. Cualquiera sea. El punto es accionar. Mientras más dilatamos la acción más entorpecidos nos sentiremos ya sea, intelectual, emocional o espiritualmente.

 Cuando se acciona, la concentración de energía que generamos origina un feedback permanente que nos impulsa a romper los estados de dilación.

 No obstante, evita esperar un resultado determinado porque es allí donde intentamos controlar y forzar situaciones y hechos que solo se manifestarán cuando sea el momento. Como la muerte… que “no sucede en la víspera”. Quiero dejar muy claro esto. La idea es que accionemos para destruir nuestros momentos de sufrimiento, y que utilicemos esta técnica siempre que caigamos en uno de ellos. Una especie de herramienta instantánea.

  

 

El plan mágico universal tiene para cada uno de nosotros nuestro lugar y nuestra misión, y si bien, nos corresponde su búsqueda, no debemos ponernos ansiosos cuando la espera parece larga…Mantenerse en acción es la clave. Esperar confiados, la emoción.

 Cuando algo se inicia, hay un panorama amplio y desconocido que nos estimula, y a la vez, nos genera una zozobra que es la que debemos controlar para no perder el dominio sobre nosotros mismos. ¿La forma? Recordar que cada día –cada “ahorasegundo” es el único que importa. No el que pasó, no el que viene. Entonces, la visión de nuestro espacio se transforma solo en una sucesión de esos segundos a vivir con sabiduría: uno a la vez con todo el milagro que nos trae cada uno en su sucesión. 

  Cuando me preguntan qué es el Coaching, podría contestar con esta síntesis: “El coaching es acción”. Y cuando tengo que distinguir su diferencia fundamental con cualquier otra disciplina, podría contestar: “La diferencia está en la acción que tú decides hacer”.

  La acción nos lleva adonde queramos llegar… siempre, pero además –como vengo diciendo desde el principio- es la forma poderosa y curativa de nuestras emociones negativas.

  Existen numerosos ejercicios para cambiar nuestros estados de ánimo, para lograr una mirada optimista de la vida (y todos son maravillosos). No obstante, te sugiero específicamente, cuando te encuentres en algunas de estas disyuntivas, ¡Acciona! ¡Haz! ¡Haz algo! ¿Cuándo?

   ¡Ahora! ¡Ya! Ese es el momento.

   No importa qué. Sí, no importa qué. Recuerda que estás accionando para salir de la inercia de tu estado emocional debilitante.

   ¿Simple? ¡Efectivamente! ¡Muy simple!

   Si es tan simple… ¿Por qué no lo haces? ¿Para qué no lo haces?

   Quizás no puedas creer lo que te estoy diciendo… Solo te pido que te des la oportunidad de intentarlo. ¿De qué otra forma podrías saber si esto es así? ¿Y si te funciona?

   ¿Y si empiezas a tener control sobre las emociones que te dañan?

   ¿Y si empiezas a gestionar tu ánimo tomando el control del mismo?

   ¿Es necesario que algo efectivo, sea además complicado?

   ¿Por qué pensamos en que lo que da resultado, tienen que ser difícil?

 

¡Camina! ¡Muévete! ¡Habla!… ¡Mira video al final! ¡Lo hice para ti hace un tiempo, disfruté enormemente haciéndolo y ahora es uno de los momentos para verlo! 

  ¡Ahora! ¡Es el momento… de accionar para y por ti mismo!

  

Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen.

Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo.

El gran maestro reunió a todos sus discípulos, para escoger a quien tendría ese honor. «Voy a presentarles un problema dijo-. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo».

Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: «Este es el problema».

Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor… ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados.

Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el vaso con determinación, sacó un machete y lo rompió.

Usted es el nuevo guardián -le dijo el gran maestro, y explicó-: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean o cuanto nos atrapen, los problemas no están para contemplarlos sino que tienen que ser resueltos, inmediatamente.

 

Siete palabras mágicas

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Dijo Carl Gustav Jung que cuando podemos integrar nuestra sombra observándola y comprendiéndola lograremos sacar de ella “El Oro de la Sombra”.Nuestra Sombra

¿Qué es la Sombra?

Los seres humanos lucimos una máscara social que se adecua a la necesidad de sostener relaciones exitosas. Esto no está ni bien ni mal, simplemente, es.

Pero existe otra parte nuestra que escondemos, reprimimos y tratamos de ahogar, en función de los convencionalismos culturales, y que es producto ya, de instintos animales (eso somos, en principio) o de situaciones traumáticas vividas. En cualquier caso, nos avergüenza mostrar esos componentes, alojados en una de las zonas de nuestro cerebro que es la denominada reptiliana (sí, de reptil) y que solo funciona reactivamente.

El Tigre Que Balaba

Al atacar a un rebaño, una tigresa dio a luz y poco después murió. El cachorro creció entre las ovejas y llegó él mismo a tomarse por una de ellas, y como una oveja llegó a ser considerado y tratado por el rebaño.

Era sumamente apacible, pacía y balaba, ignorando por completo su verdadera naturaleza. Así transcurrieron algunos años.

Un día llegó un tigre hasta el rebaño y lo atacó. Se quedó estupefacto cuando comprobó que entre las ovejas había un tigre que se comportaba como una oveja más. No pudo por menos que decirle:

-Oye, ¿por qué te comportas como una oveja, si tú eres un tigre? A lo que el tigre-oveja baló asustado.

Entonces el tigre lo condujo ante un lago y le mostró su propia imagen.

 Pero el tigre-oveja seguía creyéndose una oveja, hasta tal punto que cuando el tigre recién llegado, le dio un trozo de carne ni siquiera quiso probarla.

-Pruébala -le ordenó el tigre.

Asustado, sin dejar de balar, el tigre-oveja probó la carne. En ese momento la carne cruda desató sus instintos de tigre y reconoció de golpe su verdadera y propia naturaleza.

 

¿Te sorprende este cuento?

¿Te parece imposible?

¿Qué es lo que hacemos cuando nos saboteamos en lo que nos hemos propuesto y no lo logramos?

¿No somos tigres-ovejas cuando posponemos, cuando nos tomamos un cuarto de helado en medio de una dieta porque nos queremos dar un “gustito”, cuando nos proponemos hacer un deporte que necesitamos, a veces por salud, y no vamos inventándonos excusas, cuando hacemos algo que decimos que jamás haríamos, pero lo disfrazamos de alguna forma?

 

El psicólogo Carl Jung elaboró una teoría sobre esto que establece que aquello que nos molesta y desagrada de los demás, es siempre parte de eso escondido que intentamos no mostrar, a lo que denominó Sombra.

 

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Quizás te cueste reconocer esa parte de ti que ves en lo que te molesta del otro. Quizás haya resistencia interna a admitirlo.

Te doy una ayuda. Eso que necesitas reconocer en ti cuando lo detestas en otra persona, no se da en forma lineal, exacta…tienes que buscar, pero buscar con la apertura del que quiere encontrar…y allí ¡lo encontrarás! Mientras lo niegues, mientras digas que no es así, estás en manos del ego, estás en manos de tu sombra y seguirás sufriendo, aunque te cueste darte cuenta de que tu sufrimiento se debe a esto.

 

«]

Es vital reconocer la existencia de nuestra Sombra, saber cómo funciona, cómo nos afecta en nuestra emocionalidad. Saber que lo que escondemos y apretamos tratando de que no aflore, un día explota y genera nuestra destrucción.

 

Tan importante es que es el origen de enfermedades terminales y adictivas…

¿Quieres ser el origen de tus resultados o el resultado de lo que te sucede?

Las catástrofes que suceden en el mundo no son otra cosa que producto de la sombra colectiva. Las sombras individuales que se proyectan juntas hacia un objetivo común forman la sombra colectiva.

Cuando a Jung se le preguntó si habría una Segunda Guerra Mundial, contestó: “Depende de cuántas personas sean capaces de conciliar sus opuestos, de contactar sus sombras.”  En ese momento y para los seguidores de Hitler, la sombra colectiva estaba representada por los judíos.

 Hoy…más que nunca, deseo que prestes atención. Habrás comprendido luego de leer, que este es un tema muy importante para ti, individualmente (hacernos cargo de nuestra sombra nos lleva a una sanación física y espiritual) y para el mundo todo. Y como siempre que se necesita un trabajo universal, este logra resultados si cada uno de nosotros hacemos nuestra parte.

 ¿Has traído tu sombra a tu conciencia?

¿Puedes ubicar algunos de tus comportamientos entre los ejemplos que te di?

¿Alguna vez te encontraste diciendo, ante alguna de tus actitudes con respecto a otro y otros… “¡Qué malo que soy!”? No eres malo, eres humano y en la medida en que aceptes y trabajes esa parte tuya que te avergüenza, podrás ponerte de acuerdo con ella y mejorarla.

Poder integrar nuestra Sombra requiere de una enorme compasión… con nosotros mismos. Y con ella lograremos tener también, compasión para los demás, verlos con flexibilidad y así comprenderlos. Todos los sentimientos que experimentas hacia afuera están mostrando los sentimientos que tienes hacia ti mismo. ¿Odias? Te odias. ¿Rechazas? Te rechazas. ¿Criticas? Te criticas…

Cuanto más te “prohíbas” expresar tu sombra, cuanto más la retengas, más se manifestará. El inicio es adoptar la humildad que te permita dejar de decir ante alguna de sus manifestaciones: “Pues, no. Yo no soy así”.

Por si te quedaran inquietudes o dudas, me satisface recomendarte especialmente, un video del que te dejo el link aquí abajo.

Es de Enric Corbera, un psicólogo que trabaja con la Bioneuroemoción y con el cual, estoy bastante de acuerdo.

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Síndrome de SolomónSi bien, el Síndrome de Solomón es un tema de psicología, es importante verlo desde el Coaching por la imposibilidad que de él resulta, en nuestro accionar.

Nos encontraremos, asimismo, en ese espacio común en que se desarrollan nuestros bloqueos, donde solo desde el equilibrio emocional, podremos ser concientes de qué parte de responsabilidad tenemos en darle al entorno, el poder de que nos “absorba”.

Digo esto porque su creación en nosotros proviene de la envidia de alrededor. Y se manifiesta mayormente, dentro del comportamiento grupal.

En la medida en que permitamos que esa envidia nos afecte, así será el desarrollo de este síndrome, y en la medida en que nuestro crecimiento personal y seguridad en nosotros mismos, nos permita ignorarla, saldremos ilesos.

No voy a hablar aquí de la envidia, solo aprovechar la oportunidad para recordar que esta emoción destructiva puede trasladarse a nosotros, si no logramos salir del efecto aplastante del Síndrome de Solomón formando un nefasto círculo vicioso. Lamentablemente, no tenemos en cuenta…

Las personas afectadas por este Síndrome tienen miedo de mostrarse tal cuál son, sobre todo si tienen algún talento desarrollado, una cultura amplia, cierto carisma innato, en definitiva, algo por lo cual, sobresalgan o sientan que podrían sobresalir (sí, también aquí ¡presentes! los auto juicios).

Viene muy adecuado traer aquí la maravillosa llamada de Marianne Williamson… a fin de poder despertar.

Nuestro miedo más profundo no es creer que somos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es saber que somos poderosos más allá de la mesura.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta. Nos preguntamos: «¿Quién soy yo para sentirme brillante, atractivo, talentoso, fabuloso?”

Pero en realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Tú eres un niño de Dios. Tu juego a ser insignificante no sirve al mundo. No hay nada de iluminación en hacerte menos con el fin de que otras personas no se sientan inseguras a tu alrededor. Todos podemos brillar, tal como lo hacen los niños. Todos nacimos para manifestar la Gloria de Dios que se encuentra en nuestro interior. Esta gloria no está dentro de unos cuantos, está dentro de todos nosotros. Y cuando permitimos que nuestra propia luz brille, inconscientemente damos la oportunidad a otras personas de hacer lo mismo. Conforme nos vamos liberando de nuestros miedos, nuestra presencia libera a otros automáticamente.

Si bien el miedo es el que “dirige la batuta”, éste va acompañado de unas cuantas debilidades…

Falta de autoestima.

La forma en que nos observamos a nosotros mismos, determina la forma de vivir que tenemos, en nuestras relaciones, en nuestro trabajo, en el mundo. No querernos a nosotros mismos, nos hace caer en una serie de debilidades que obstaculizan nuestro camino a ser felices. Habitualmente, esta carencia está llena de creencias limitantes y confusiones, así que si quieres abundar sobre el tema aquí te dejo un enlace para ahondar en la información. Autoestima 

(Solomón Asch es el psicólogo descubridor del Síndrome quién realizó una experiencia con 123 personas antes de dar a conocer su existencia).

¿Cuánto posibilita una autoestima alta el logro de tus sueños?

¿Cuánto te paraliza una autoestima baja?

¿Cuántas cosas no haces o al menos no intentas, por falta de seguridad en ti mismo?

 

Imposibilidad de tomar decisiones.

En esta debilidad se hacen fuertes, las conversaciones internas, la angustia, la postergación, la confusión.

¿Cómo te ves de equilibrista?

Dependencia emocional, sobre todo, dependencia del juicio ajeno.

¿Qué les parecerá a los demás mi opinión?

¿Y si caigo mal?

¿Y si piensan que quiero destacar y hacerme el importante?

¿Y si surge alguna discusión?

Si te surgen preguntas así -y te engañas diciéndote que estás siendo prudente- ¡quítate la venda! Aquí solo hay miedo.

¡Y cuidado! Aquí comienza -o se cierra- el círculo vicioso porque el afectado por el Síndrome de Solomón, comienza a sentir envidia porque todos esos de quiénes respeta y da autoridad a su opinión, son mejores que él.

 

Cuando no queremos ver lo que realmente nos pasa y nos engañamos con las explicaciones, buscamos una conformidad que diluya esa molestia en el estómago de no estar cómodos con lo que hacemos.

           

El Síndrome de Solomón para el Coaching…

            El Coaching apunta a transformar tus debilidades en fortalezas.

En tu propio proceso, accionamos para que puedas cambiar tu mirada y así logres desbloquear tu Ser eligiendo y construyendo nuevas creencias. Unas poderosas que te permitan dejar de sufrir.

Cuando descubro que alguna de las debilidades del Síndrome de Solomón te están afectando, no me intereso en por qué lo tienes sino en para qué lo tienes… qué tienes que aprender de él.

Comparto contigo una mirada humorística – también vale para darnos cuenta de las cosas, ¡claro que sí! – que muestra muy claramente diferentes aspectos del Síndrome de Solomón.

¿Cómo está tu autoestima?

¿Te eternizas en el proceso de tomar decisiones?

            ¿Cuánto prestas atención a lo que dicen los demás?

            ¿Te has descubierto en algún espacio del vídeo?

 

     

            Por el placer de compartir.

 

 

 

 

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La apertura es la habilidad de permanecer receptivos, y de esa forma, poder vivir con la mayor profundidad y potencia.

Sin Apertura Se Acaba La Vida

Por eso, me atrevo a declarar que cuando te encerrás, se acaba la vida.

Somos una coherencia entre Cuerpo, Lenguaje y Emoción, y lo importante de la apertura es que necesitamos aplicarla a todos nuestros dominios. Más »

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Desafío... Gracias por tu provocacionDesafío quiere decir “retirar (te) la fe”, hacer que pierdas la confianza.

Es una provocación a nuestra seguridad, con la que sentimos que nuestro mundo se des-estabiliza.

Es interesante tener en cuenta que dentro de la emocionalidad de esta palabra, surge en nosotros la necesidad de contestar, de accionar, de hacer, de intentar.

Si bien, hay personas a las que los desafíos las sacan del juego de la vida, esto no importa para que el significado de «Desafío» sostenga esa velada incitación a responder. Y esto es lo magnífico de su existencia.

Vos podés estar en un extremo o en el otro. Ser de los que los desafíos te azuzan a avanzar en la vida y logran su cometido cuando ejercitás tu respuesta, o podés estar en el otro, en el que están aquellos a los que los desafíos los sepultan con el miedo, pero el desafío no pierde su brillo potenciador de caminantes ganadores.

¿Cuál es tu respuesta frente a los desafíos?

¿Sentís que tenés que responder y lo hacés o sentís que tenés que responder pero no podés hacer nada?

¿Qué te provoca encontrarte con esta palabra?

¿Miedo o Motivación?

 

 

 

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Reinventarnos para vivirTodavía existen personas que creen que los cambios son negativos y que “mejor los dejamos fuera de nuestra vida”.

Esto no me sorprende. La evolución es un proceso que cada uno de nosotros atraviesa a su ritmo, a su paso. Lamentablemente… a algunos se les va la vida sin que su ritmo y paso sean suficientes.

(…) La evolución es el movimiento infinito de cuanto existe, la transformación incesante del universo y de todas sus partes desde los orígenes eternos y durante el infinito del tiempo. Élisée Reclus

 

Hay personas que necesitarían salir de su entorno, de su contexto, para empezar a despertar. Es más comprensible para mí que a ellas les cueste evolucionar… tienen un doble trabajo, pero hay otras que conviven, por su trabajo, por algunas de sus relaciones, por las oportunidades que les da la vida de acceso a la información y al conocimiento, y aun así, insisten en que “no necesitan cambiar nada”. A estas no las entiendo, pero por supuesto, las respeto como a todas las demás. Y por eso, las incluyo en mi pretendido público porque a lo mejor, alguna vez, se produce la chispa que logra la diferencia. Más »

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Las acciones aisladas no cuentanLos hábitos (acciones recurrentes, las acciones aisladas no cuentan para lograrlos) poderosos y efectivos son los que nos llevan a crear la vida que queremos.

La práctica que hace a esos hábitos poderosos no está clara aún.

¿Qué es «practicar» para ti?

Cuando quieres asumir una nueva conducta ante determinada situación… ¿Cuántas veces realizas las acciones que te acerquen a ella?

Mi ojo profesional de Coach rescata siempre lo positivo que hay en cualquier instancia de nuestras vidas. Siempre lo hay –siempre- y ahí debe estar nuestro enfoque si realmente queremos lograr nuestra transformación personal.

Desde ahí –y a pesar de no apoyar las frases hechas, los dichos y refranes porque generalmente, son producto de nuestras creencias- traigo aquí hoy, uno que creo que arrojará luz al concepto que quiero transmitirte.

“Una golondrina no hace verano”.

“Un hecho aislado no hace a la práctica”.

 

¡Atención a este “buenas” de la frase!

“Buenas” ¿Para qué? ¿Para quién?

En lo que nos compete aquí, ese “buenas” se lo atribuimos a «acciones» porque éstas están dentro del objetivo del logro del hábito, mediante lo único que lo consigue: la práctica.

 

 

Vale que te repita la pregunta:

¿Cuántas veces realizas las acciones que te permitan el logro del hábito que te va a llevar a tus objetivos?

 

Las acciones aisladas no cuentan. Esto es lo que hay que tener en claro.

Trabajando como Coach, al cuestionar a mis Coachees la falta de práctica de las acciones que los llevarán a lo que quieren conseguir, recibo la respuesta:

-Pero, si yo lo hago.

Entonces, respondo yo:

-¿Cuántas veces?

Y ahí, ellos descubren que están mal interpretando la acción de accionar en función de sus metas.

Quiero también, dejarte claro que esto, lejos de tener poca importancia, es central para que tomes las riendas de tu vida, porque las acciones recurrentes nos hacen quiénes somos y solo desde quiénes somos podemos plantearnos lo que queremos llegar a ser.

¿Qué estás queriendo conseguir? ¿El restablecimiento de una relación? ¿Un puesto de trabajo? ¿Recibirte en una profesión? ¿Cambiar algún comportamiento? ¿Llegar a una meta?

¿Cuántas veces realizas las acciones necesarias?

No te confundas, la acción que se realiza en forma esporádica, algunas veces, no cuentan… para nada.

“Una golondrina no hace verano”

 

Las acciones necesarias recurrentes te empoderan con la consistencia.

La consistencia es lo estable, lo coherente, lo que difícilmente desaparezca.

¿Te das cuenta por qué hablo de consistencia en relación a tus acciones?

 

¿No estás logrando lo que quieres, lo que buscas?

¿Prestaste atención a la recurrencia (repetición) en tus acciones?

 

Veamos…

Estás intentando aprender a no sentirte herido por los actos o dichos de los demás.

Ya tienes los cambios que necesitas hacer en tu Ser para no dejarte afectar por lo que viene de afuera (cosas o personas).

¿Cuántas veces accionas de la forma que sabes que te hará bien?

¿Cuántas veces prestas atención a no re-accionar?

¿Cuántas veces te enfocas y te tomas un segundo antes de contestar a una agresión?

Mientras tu práctica no esté presente porque tus acciones siguen siendo aisladas y no consistentes, estarás atorado en un punto del que no podrás salir. Ese es el momento de preguntarte:

¿Cuánto practico lo que necesito para sentirme bien?

 

 

Ideal Loco

Un arquero quiso cazar la luna. Noche tras noche, sin descanso, lanzó sus flechas hacia el astro. Los vecinos comenzaron a burlarse de él. Inmutable, siguió lanzando sus flechas. Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el mejor arquero del mundo. Alejandro Jodorowsky

 

Solo la repetición de nuestras acciones en forma enfocada hacia un objetivo puede lograr que alcancemos en éxito.

 

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Meterse en lo nuevoHablamos hoy de “Innovar” (in: introducirse, novar: nuevo)

El Coaching es Innovación.

Su propuesta completa se dirige a la innovación: nuevas miradas, nuevas interpretaciones, nuevas formas de ver.

Pero lo destacable es que la innovación para que revista su carácter de tal, necesita ser permanente.

¿Qué es esto?

Esto es que cuando logro una innovación, no me quedo allí, sino que sigo buscando para continuar innovando.

Sí, esto da miedo. Miedo para el que cree que de alguna forma, existe la seguridad, pero no para el que es conciente de la permanencia única del Cambio. Más »

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ConviccionesDe “caminar” tu vida, de estar siendo quién sos, de sostener tus convicciones, de atravesar el miedo, siempre y cuando “camines” y no te quedes estancado.

Transitamos la vida, esa inesperada sucesión de hechos, con un cuerpo, un lenguaje y una emoción que son nuestros, que necesitamos honrar y respetar para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás, para mantener nuestra integridad, palpitar nuestra fortaleza y mostrar nuestro coraje.

 

Llamo tu atención sobre la interpretación de tener convicciones. El límite entre lo que las hace “buenas” y lo que las hace “malas” es muy débil y delgado. Esta es la razón que motivó mi escritura de este post.

Una fuerte convicción forma a los héroes como a los fanáticos. Lucas Alaman Más »

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Autoliderazgo Para Lograr LiderarSi hay palabras que podemos leer y escuchar todos los días, la que se «lleva las palmas» es “líder”, y todos sus derivados: liderazgo, liderar, etc.

Mi interpretación es que algo así nos está mostrando que rápidamente, necesitamos saber con exactitud, de qué estamos hablando cuando hablamos de “Líder”.

Esto además, representa peligros de “manoseo” de la palabra… Sobre todo, cuando se aplica como una forma moderna de decir “jefe”, o para mostrar que “sabemos” que es mejor ser líder que jefe.

En una observación rápida y generalizada –que no es recomendable-, te diría que hoy, todo el mundo es líder.

 

¿Comenzamos por el significado? Más »

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Qué te ImportaCuando te preguntan si vas a hacer algo…

¿Respondés “Lo intentaré”?

La intención es muy importante pero… no es determinante.

¿Cuántas veces de las que dijiste “lo intentaré”, lo intentaste? Y si realmente, lo intentaste, ¿lo lograste?

 

¿Sabés por qué no lo intentás, efectivamente? ¿Sabés por qué no lo logras?

Porque la intención es importante pero no es suficiente.

 

Nuestro lenguaje nos permite crear realidades… siempre y cuando nos comprometamos con lo que hemos declarado y tengamos la autoridad de sostener lo declarado. Más »

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Tiempo

 

“No tengo tiempo” es una declaración que me eriza la piel.

Y no porque me perjudique a mí, sino porque observo que el que la usa, no se da cuenta de cuanto lo perjudica a él. Asimismo, no es conciente de que con estos actos del habla, está creando su realidad.

Creo que pasa algo así: Como el tiempo es algo tan intangible e indomable, dejamos que tome el poder sobre nosotros como si no tuviéramos ninguna arma sobre él, y justificamos perderlo.

El problema es que crees que tienes tiempo. Buda.

 

Este tema me hace acordar de una experiencia impactante que atravesé, cuando me dedicaba a las ventas. Más »

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Desaprender

 

 

“Tabula rasa” es un concepto diseñado por Santo Tomás de Aquino.

“El alma, al nacer el hombre, es una “tabula rasa» en la que no hay contenidos impresos”.

Más allá de que él luego desarrolla una teoría que aquí no viene a cuento, me pareció interesante usar su expresión para transmitirte lo que significa, o el resultado que se logra con la acción de…

Desaprender

Esta es una palabra que cada vez más, aparece, tanto en textos formativos, como en los medios, hasta existe una publicidad en España, donde se habla de “Desaprender”.

 

Los analfabetos del siglo 21 no serán aquellos que no saben leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender. Alvin Toffler Más »

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Actitud Una Palabra Del Coaching

Actitud… Ese estado de ánimo que se expresa de una cierta manera, según la R.A.E., es una Palabra Del Coaching.

 

El Coaching observa lenguaje, cuerpo y emoción.

Indudablemente, tu actitud se refleja en tu lenguaje. Por definición se refiere, en uno de sus significados, al cuerpo, y pertenece al dominio emocional… porque tu actitud proviene de tu estado de ánimo (también por definición).

¡Toda una palabra para que analicemos juntos y aprendamos de ella! Más »

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¡Sí!Los seres humanos gozamos de la poderosa distinción del lenguaje.

El lenguaje es lo que nos caracteriza como tales.

Hasta la aparición de la Ontología del Lenguaje, éste era considerado estático y con función simplemente descriptiva pero luego de esta disciplina, el lenguaje se caracterizó como herramienta de efectividad –y a nuestra disposición- para crear el mundo que queremos.

El lenguaje es la morada del Ser. Heidegger

 

Los seres humanos habitan en el lenguaje. Rafael Echeverría

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