Auto-exigencia o falta de auto-confianzaauto exigencia o falta de auto confianza

Puedes leer este título como una pregunta o como una declaración. De las dos formas, disparará en ti, un momento de reflexión. Eso espero…

La auto-exigencia puede tener “buena prensa”, en el sentido de interpretar que el que es auto-exigente, es a la vez, responsable, esforzado, buscador de la excelencia.

Sin embargo, me surge la pregunta: ¿Es el auto-exigente un buscador de la perfección?

Si la respuesta es sí, estamos en problemas.

La perfección debe ser una “meta para no conseguir”, a los fines de poder seguir creciendo. ¿Cuál es la “meta a conseguir”? La excelencia. La búsqueda de la excelencia no tiene que presionarnos porque es el resultado de la práctica con la que se persigue en cada intento, una mejora.

 

Cuando algo es perfecto… ¿Podemos seguir mejorándolo?

Y de otra forma: ¿Existe algo que pueda ser perfecto, que no acepte ningún tipo de mejora?

Colijo que la perfección es imposible, y si le agregamos a esto, los conflictos personales que puede llegar a generar su búsqueda, es tiempo de que podamos cambiar nuestra mirada al respecto.

¿Qué problemas personales?

Angustia.

Depresión.

Estrés.

Bloqueo.

Inercia.

Postergación.

Puedo seguir pero creo que es suficiente con estos ejemplos para que puedas visionar el mundo del perfeccionista.

Busca la excelencia, no la perfección.

http://ritatonellicoach.com.ar/excelencia/

 

La auto-exigencia es un espejismo que oculta tu falta de auto-confianza

El auto-exigente busca la perfección. No porque está equivocado, sino porque no se da cuenta de su motivación desorientada.

Buscar la perfección…

Nos hace perder el foco. Nos enfocamos en detalles perdiendo la visión de la meta a alcanzar.

Nos estresamos y angustiamos convirtiendo el camino hacia lo que queremos, en una tortura.

No tenemos en cuenta el alto valor de equivocarnos. La única forma de aprender es equivocarnos. La equivocación es la fuente mayor de aprendizaje que existe.

Postergamos, postergamos y postergamos porque nunca nos sentimos suficientemente preparados para emprender la acción. Nos “devanamos los sesos” tratando de averiguar qué más podemos hacer para hacerlo bien de primera, sin lugar a la equivocación.

¿Termina este juego de dilación alguna vez?

¿Tú qué opinas?

Es como el juego desgastante del indeciso, el que se juega a nivel de nuestras conversaciones internas limitadoras.

Vamos a la práctica… ¿Te parece?

En el caso de un estudiante…

¿Quién le preguntará qué nota sacó en una materia determinada de su carrera para contratarlo como profesional de su rama?

En el caso de un empleado…

¿Qué se tendrá en cuenta al momento de evaluar la realización de una tarea?

¿Las veces que se equivocó para llegar a presentar un trabajo brillante o la brillantez de su trabajo?

(¿Estoy siendo clara?

A ti, perfeccionista…

¿Te centras en lo que tienes o en lo que te falta?

¿Cuentas tus talentos y virtudes o tus errores?

¿Tienes una expectativa positiva o estás esperando un fracaso?

¿Es parte de tu vocabulario el “sí, pero”? (El “pero” anula todo lo anterior dicho/escrito).

 

¿Está mal querer ser el mejor?

¡No! De ninguna manera… siempre y cuando puedas mantener tu equilibrio mental y emocional en el proceso. Y aquí, una salvedad: Para iniciar un camino para el logro de un objetivo, primero necesitas estar equilibrado mental y emocionalmente, no pretender estarlo o llegar a este estado en el transcurso del proceso.

Pregúntate:

¿Qué me molesta de esto que tengo que hacer?

¿Cómo podría enfocarme en esta tarea de una manera tranquila y sintiéndome bien?

¿Estoy ocultando algo? Es decir… ¿Es esto que siento la muestra de alguna otra debilidad mía?

……………………………………………………………………………………………………………..

Y aquí nos enfrentamos (literalmente, damos la frente con eso), con la otra cara de la moneda.

 

¿Cómo está tu auto-confianza?

La confianza, y por extensión, la auto-confianza, es un juicio, y esa es la gran noticia que subyace a este tema, puesto que como tal, podemos cambiarlo con un profundo trabajo de coaching sobre nosotros.

Cuando tu auto-confianza está débil, tu autoestima también lo está.

No crees en tu poder personal, no sientes tu capacidad y por lo tanto, estás limitado para generar habilidades a partir de ella.

Nos auto-exigimos porque nos sentimos débiles, inseguros, y lo hacemos como una suerte de comprobación de que si nos esforzamos –aun hasta límites insanos- podremos recuperar la confianza. Algo así como un auto-engaño que resulta de tener la idea de estar engañando a los demás.

Veamos:

No creo que pueda hacer algo, no tengo confianza en mí, sufro de una gran inseguridad. Entonces, me muestro con una auto-exigencia límite que “da la impresión a los demás”, de que soy el más esforzado, el más responsable, etc. Al que no se le nota que no tiene auto-confianza.

Para recuperar un nivel armónico de acción, necesitamos primero trabajar nuestra auto-confianza. Esa integridad que la misma nos trae, nos liberará del yugo de la auto-exigencia, tan nociva para nuestro Ser.

 

Las personas son como ventanas con vidrios de colores. Resplandecen y brillan cuando el sol está afuera, pero cuando hay oscuridad su verdadera belleza se revela solo si hay luz desde el interior. Elisabeth Kübler-Ross

 

 

 

Dale lugar a tu humanidad, a tu falibilidad y tu valor para equivocarte.

Comienza con un trabajo profundo sobre tu Autoestima. http://ritatonellicoach.com.ar/autoestima-autoestima-autoestima/

Trabaja tu confianza con un Coach.

Prioriza tus necesidades humanas.

La auto-exigencia desaparecerá de tu vida, y con esto, tus angustias y estrés.

 

¿Cómo está tu auto-confianza?

¿En qué medida valoras lo que tienes?

 

La estatua

Cierta vez, entre las colinas, vivía un hombre poseedor de una estatua cincelada por un anciano maestro. Descansaba contra la puerta de cara al suelo. Y él nunca le prestaba atención.

Un día pasó frente a su casa un hombre de la ciudad, un hombre de ciencia. Y advirtiendo la estatua, preguntó al dueño si la vendería.

Riéndose, el dueño respondió: “¿Y quién desearía comprar esa horrible y sucia estatua?»
El hombre de la ciudad dijo: “Te daré esta pieza de plata por ella”. El otro quedó atónito, pero agradado.
La estatua fue trasladada a la ciudad al lomo de un elefante. Y, luego de varias lunas el hombre de las colinas visitó la ciudad y, mientras caminaba por las calles, vio una multitud ante un negocio y a un hombre que a voz en cuello gritaba: “Acercaos y contemplad la más maravillosa estatua del mundo entero. Solamente dos piezas de plata para admirar la más extraordinaria obra maestra”.
Al instante, el hombre de las colinas pagó dos piezas de plata y entró en el negocio para ver la estatua que él mismo había vendido por una sola pieza de ese mismo metal. Kahlil Gibrán

 

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Meterse en lo nuevoHablamos hoy de “Innovar” (in: introducirse, novar: nuevo)

El Coaching es Innovación.

Su propuesta completa se dirige a la innovación: nuevas miradas, nuevas interpretaciones, nuevas formas de ver.

Pero lo destacable es que la innovación para que revista su carácter de tal, necesita ser permanente.

¿Qué es esto?

Esto es que cuando logro una innovación, no me quedo allí, sino que sigo buscando para continuar innovando.

Sí, esto da miedo. Miedo para el que cree que de alguna forma, existe la seguridad, pero no para el que es conciente de la permanencia única del Cambio. Más »

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Autoliderazgo Para Lograr LiderarSi hay palabras que podemos leer y escuchar todos los días, la que se «lleva las palmas» es “líder”, y todos sus derivados: liderazgo, liderar, etc.

Mi interpretación es que algo así nos está mostrando que rápidamente, necesitamos saber con exactitud, de qué estamos hablando cuando hablamos de “Líder”.

Esto además, representa peligros de “manoseo” de la palabra… Sobre todo, cuando se aplica como una forma moderna de decir “jefe”, o para mostrar que “sabemos” que es mejor ser líder que jefe.

En una observación rápida y generalizada –que no es recomendable-, te diría que hoy, todo el mundo es líder.

 

¿Comenzamos por el significado? Más »

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Qué te ImportaCuando te preguntan si vas a hacer algo…

¿Respondés “Lo intentaré”?

La intención es muy importante pero… no es determinante.

¿Cuántas veces de las que dijiste “lo intentaré”, lo intentaste? Y si realmente, lo intentaste, ¿lo lograste?

 

¿Sabés por qué no lo intentás, efectivamente? ¿Sabés por qué no lo logras?

Porque la intención es importante pero no es suficiente.

 

Nuestro lenguaje nos permite crear realidades… siempre y cuando nos comprometamos con lo que hemos declarado y tengamos la autoridad de sostener lo declarado. Más »

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Tiempo

 

“No tengo tiempo” es una declaración que me eriza la piel.

Y no porque me perjudique a mí, sino porque observo que el que la usa, no se da cuenta de cuanto lo perjudica a él. Asimismo, no es conciente de que con estos actos del habla, está creando su realidad.

Creo que pasa algo así: Como el tiempo es algo tan intangible e indomable, dejamos que tome el poder sobre nosotros como si no tuviéramos ninguna arma sobre él, y justificamos perderlo.

El problema es que crees que tienes tiempo. Buda.

 

Este tema me hace acordar de una experiencia impactante que atravesé, cuando me dedicaba a las ventas. Más »

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Desaprender

 

 

“Tabula rasa” es un concepto diseñado por Santo Tomás de Aquino.

“El alma, al nacer el hombre, es una “tabula rasa» en la que no hay contenidos impresos”.

Más allá de que él luego desarrolla una teoría que aquí no viene a cuento, me pareció interesante usar su expresión para transmitirte lo que significa, o el resultado que se logra con la acción de…

Desaprender

Esta es una palabra que cada vez más, aparece, tanto en textos formativos, como en los medios, hasta existe una publicidad en España, donde se habla de “Desaprender”.

 

Los analfabetos del siglo 21 no serán aquellos que no saben leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender. Alvin Toffler Más »

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Jonas Puede TragarteJonás era un señor que según La Biblia, había nacido para ser profeta, pero cuando Dios le reclamó desarrollar su talento, él se asustó, dijo que no y huyó. Entonces, Dios lo castigó haciendo que lo tragara una ballena y tuviera que vivir dentro de ella por tres días.

Esta es una conducta que se pone de manifiesto en la maravillosa frase de Marianne Williamson:

Nuestro miedo más profundo no es creer que somos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es saber que somos poderosos más allá de la mesura.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta. Nos preguntamos: «¿Quién soy yo para sentirme brillante, atractivo, talentoso, fabuloso?”

Pero en realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Tú eres un niño de Dios. Tu juego a ser insignificante no sirve al mundo. No hay nada de iluminación en hacerte menos con el fin de que otras personas no se sientan inseguras a tu alrededor. Todos podemos brillar, tal como lo hacen los niños. Todos nacimos para manifestar la Gloria de Dios que se encuentra en nuestro interior. Esta gloria no está dentro de unos cuantos, está dentro de todos nosotros. Y cuando permitimos que nuestra propia luz brille, inconscientemente damos la oportunidad a otras personas de hacer lo mismo. Conforme nos vamos liberando de nuestros miedos, nuestra presencia libera a otros automáticamente. Marianne Williamson

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Cambiar O PerderObservo, cada día más, una actitud caprichosa, auto-manipuladora,  casi maníaca en algunas personas, respecto del cambio, por qué y para qué cambiar, si es necesario, si no, si pueden o no pueden. Una especie de juego “macabro” al que arriesgan su vida como si tuvieran más de una.

Y este tema, no es un juego –al menos en este sentido solo de actividad lúdica-, amigo.

Puede ser que no tengas conciencia del alcance de esta actitud, ahora bien, si después de informarte y reflexionar al respecto, decidís quedarte igual, ya corre por tu propia decisión y determinación.

No es extraño que en épocas de crisis, la gente conviva con fenómenos sin verlos, y aferrada a sus viejas ideas, no alcance a percibir los cambios que anuncian la aparición de nuevas oportunidades. Oscar Terán.

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Circulo Dorado¿Sos un profesional o un líder a quién le gustaría inspirar a los demás? ¿Sos un emprendedor que quiere triunfar en su negocio? ¿Sos un empresario que quiere lograr imponer su Marca Personal? Que tu meta no sea el dinero.

Quizás hayas escuchado alguna vez que cuando la meta es el dinero, es bastante probable que tu camino sea lento y conflictivo. Uno con el que luchamos, nos esforzamos más allá de nuestra energía, nos enojamos, nos frustramos, decaemos, pero… no se nos ocurre pensar que estamos teniendo una mirada equivocada respecto de la dirección que debemos imprimirle a nuestro sendero.

En mi participación en capacitaciones dadas por grandes maestros –cada uno en lo suyo- he escuchado repetidamente:

“No trabaje por el dinero, trabaje por su visión y misión. El dinero vendrá por añadidura”.

Al principio, me costaba creerlo, como a muchos de los demás asistentes, pero no desechaba el pensamiento sino que lo mantenía presente en mis cuestionamientos. Por alguna razón, estos expertos coincidían en esta sugerencia (palabras más, palabras menos). Más »

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Un Valor Rutilante... La DeterminaciónLos seres humanos vamos creándonos a nosotros mismos, modificándonos de acuerdo a lo que más nos sirve, mediante la adquisición de herramientas con las que aprendemos a accionar efectiva y poderosamente, en el camino que nos hemos trazado.

No importa quién seas en este momento sino lo que podés llegar a Ser.

Necesitamos para ello, apertura al aprendizaje, confianza, intuición, persistencia, acción…, pero el valor por antonomasia para el logro de nuestras metas, sean éstas de la clase que sean, es la Determinación.

La determinación es Más »

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Puede un quiebre hacer que vuelvas a nacerAyer vi una película que se llama “¿Puede una canción de amor salvarte la vida?”, e inmediatamente, vino a mí la inspiración para regalarte este post.

 ¿Qué es un quiebre?

Un quiebre es lo que frecuentemente, los seres humanos interpretamos como “problema”. Si quieres abundar sobre este tema puedes hacer clik aquí  Y te sugiero Más »

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Valorá Tus Pequeños Puntos Naranjas. Te Conviene Dejar De JuzgarEl mundo se mueve rápidamente.

No he dicho nada nuevo, pero casi nunca, nos paramos a reconocer y agradecer esos cambios que él nos presenta y que significan magníficas posibilidades.

Los adelantos aparecen, nos admiramos ante ellos y los comentamos pero pocas veces, nos disponemos a incorporarlos en nuestras vidas porque los vemos solo en su conjunto, como producto final, pensando que “alguien” los va a aprovechar o a “alguien” les van a servir. La idea es que ante estas nuevas posibilidades, busquemos a ver qué Más »

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Escucharte, Observarte, Conocerte¿Para qué nos sirve conocernos?

¿Te lo preguntaste alguna vez?

 

Conocernos nos permite lograr saber lo que queremos para nosotros, para nuestra vida.

Conocernos hace que podamos construirnos como seres íntegros, sin miedo.

Conocernos nos sirve para aprender el difícil arte de sostener el timón de nuestra vida.

Conocernos es… en síntesis, la base sólida para Más »

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Los analfabetos que leen y escribenEl analfabetismo no solo se refiere a la incapacidad de leer y escribir, también se refiere a la incapacidad de usar esas habilidades para aprender, y más expresamente, para desarrollar la capacidad de “aprender a aprender”.

El aprendizaje no es solo una manera de incrementar nuestras competencias, nuestra capacidad de acción. Es también una acción en sí misma, que requiere de competencias propias. Hasta ahora, el énfasis estaba puesto en las acciones que se aprendían, pero escasamente en las acciones que aseguran aprendizajes eficaces. Se nos enseña muchas cosas, pero no se nos enseña a «aprender a aprender». Rafael Echeverría

Como bien nos establece el maestro Echeverría, esto puede Más »

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TenacidadObservo, reconozco y comparto un espíritu poderoso que alienta a muchos seres humanos, a la consecución de logros, que busca el éxito en cualquier tipo de emprendimiento: personal, familiar o laboral.

Y paralelamente, escucho acerca de la supuesta imposibilidad para esa concreción, que solo se puede salvar con la “suerte”.

La suerte es la excusa de los fracasados. Pablo Neruda

 Yo tampoco me salvé de las garras de las creencias, y en algún momento del inicio de mi formación, también creí que la suerte determinaría mi vida. Hasta que un gran líder que tuve en mi carrera, un día me espetó en la cara esta frase que impactó en mí y me alertó acerca de la necesidad de cuestionarme esta forma de pensar.

Si la suerte queda descalificada… ¿Qué es lo que construye nuestra imposibilidad de lograr lo que queremos?

Mi interpretación –fuerte y profunda- elige a la falta de  Tenacidad.

Interpreto a la Tenacidad como la característica brillante de los seres que en vez de dar poder a las circunstancias y permitir que los detengan, las  transforman haciéndolas motivo de su permanente hacer.

La buena madera no crece con facilidad, cuando más fuerte es el viento, más fortaleza tienen los árboles.  J. Willard Marrito

 

Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos, recordado históricamente por su trabajo a favor de la abolición de la esclavitud, recorrió un largo camino antes de habitar La Casa Blanca:

En 1831 quebró en sus negocios.

En 1832 perdió las elecciones para la legislatura.

En 1834 volvió a fracasar en sus negocios.

En 1835 murió su novia.

En 1836 tuvo un quiebre emocional por el que necesitó internación.

En 1838 perdió por segunda vez en la carrera política.

En 1843 fue derrotado en el Congreso.

En 1846 fue derrotado en el Congreso.

El 1848 fue derrotado en el Congreso.

En 1855 fue derrotado en el Senado.

En 1856 fue derrotado cuando se postuló para Vicepresidente.

En 1858 fue derrotado nuevamente en el Senado.

Y recién en 1860 fue electo presidente

 

¿Conocerías a Abraham Lincoln si no hubiera sido tenaz?

Lincoln, ¿tuvo fracasos o fue un fracasado?

Aquí podés ver, el poder del lenguaje y la realidad que creamos con él.

Si cada vez que un objetivo que es parte de tu meta final, no es alcanzado, vos decís: “Soy un fracasado”, en vez de decir: “Esta vez, fracasé”…

¿Notás alguna diferencia en la realidad que estas creando cuando elegís una u otra frase?

 

Quiero compartirte otra de mis sentencias maestras y espero que también, se convierta en una de las tuyas.

Hay hombres que luchan un día y son buenos.

Hay otros que luchan un año y son mejores.

Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.

Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.

Brecht, Bertold.

 

La tenacidad es un hábito, uno de los que puede transformar tu vida.

Puedo hablar de esto con gran conocimiento de causa porque he experimentado el poder de la tenacidad y la perseverancia a tal punto, que me transforma en una “autoridad” para hablar de ellas.

Puede ocurrirte que sea una habilidad casi innata en vos o que haya nacido como resultado de la educación que recibiste, pero si no es el caso, quiero compartir con vos, unos puntos que te permitirán incorporar esta “forma de vivir”, tan necesaria para llegar a concretar cualquier cosa que realmente desees.

Averiguá cuál es el propósito de tu vida. Descubrí tu misión personal. Consagrate a ellos.

No hagas por hacer, no hagas para vivir, no te conformes con lo que no querés, no hagas intentos vanos y sin dirección.

Cuando tenés un propósito, cuando te dedicás a una misión, no hay obstáculos imposibles de superar porque la motivación que ellos ejercen sobre vos, hacen que vuelvas a empezar, las veces que sea necesario.

Asimismo, saber el para qué has venido a este mundo, te alejará de la tentación de abandonar. Se abandona casi inconcientemente y para hacerlo creamos todo tipo de explicaciones (excusas) que nos auto justifiquen y que lo hagan frente a los demás. Abandonar se presenta así, como una tentación.

El camino del éxito está bordeado de tentadores lugares para estacionar.

 

Actuá con pasión.

La pasión es un motor.

A veces pregunto, en mis sesiones de coaching: ¿Qués lo que te apasiona?

El 90% de los Coachees no lo saben o les cuesta encontrarlo porque nunca se han detenido a pensar en ello.

¿Cuánto puede permanecer motivándote algo que no te apasiona? ¿Algo que “te gusta”, nada más? ¿Por qué hay tantas crisis vocacionales?

Tu misión, tu propósito, tus logros necesitan de tu pasión, la que he calificado en uno de mis post de “fuerza arrolladora de transformación”.

La pasión determina, la pasión enfoca, la pasión logra.

El éxito llega haciendo lo que realmente deseas. No hay otra manera de ser exitoso. Malcolm Forbes

 

Viví con responsabilidad.

Esta responsabilidad es la capacidad de hacernos cargo de lo que nos toca y nos corresponde y lejos de ser un esfuerzo, se transforma en la herramienta para solucionar nuestros problemas. Cuando no sos parte del problema, tampoco podés ser parte de la solución.

Honrar nuestra responsabilidad no se constituye en un trabajo forzado sino en el logro de la independencia para decidir cómo quiero vivir.

¿Tenés idea de la satisfacción que se siente cuando podemos declarar: “Yo soy el origen de mis resultados”? ¿Te parece que esto puede suceder si el origen de tus derrotas no está también en vos?

Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es. Jean Paul Sartre

 

Creé y confiá en vos.

Creé en lo que querés, no lo desestimes, no escuches a los demás –ellos no saben lo que es para vos, lo que querés, la pasión que sentís por eso-, visualizalo cada día como algo totalmente posible, concreto, asible.

Confiá en que vos podés, en que tenés las fuerzas, el conocimiento, el respeto por vos mismo, confiá en que sos capaz de reiniciar el camino cuantas veces sea, y que llegarás, claro que llegarás.

No estarás perdido en el desierto si encuentras fe en ti mismo para creer en el oasis. Phil Bosmans

 

Capacitate permanentemente.

Cada vez que fracases en tu camino a tus logros, necesitarás más y más conocimientos, habilidades y recursos para poder volver a empezar. Quizás sea por muchos años y si no te capacitás permanentemente, no es posible que encuentres nuevas acciones para intentar, tan sencillo como esto.

En mi Coaching para Profesionales, me encuentro asiduamente, con ejemplos que refuerzan lo que te estoy recomendando.

Algunos de ellos, luego de conseguidos sus títulos, nunca más volvieron a recibir una capacitación… Como te lo digo aunque no lo puedas creer.

Vienen a sus sesiones preguntándose por qué no llegan a su meta, por qué no pueden poner en marcha un proyecto que en el papel, es fantástico y… se sorprenden cuando les pregunto acerca de cuáles han sido los últimos cursos que han tomado.

           

La tenacidad es persistencia, es permanecer haciendo… pero con tino.

Seguir, seguir y seguir hasta que te “sangren los dedos”.

Habrás escuchado este juicio: La gota horada la piedra…

¿Será por su fuerza? ¿Tiene fuerza una gota?

No es su fuerza… es su constancia.

Y tendrás pruebas de que vas por el buen camino… Llegará un momento, en que tu actitud será parte de tu vida, y te darás cuenta de que cada vez, te cuesta menos avanzar.  Esto es algo que he sentido en carne propia también e investigando encontré esto otro –con lo que coincido-:

Aquello en lo que persistimos se vuelve cada vez más sencillo, no es que cambie la naturaleza de la tarea sino que nuestra habilidad para realizarla ha aumentado. Ralph Waldo Emerson           

 

George Harrison, uno de los Beatles que logró el mayor crecimiento personal y éxito entre los cuatro, no sabía tocar la guitarra cuando Paul McCartney lo invitó a formar el grupo. Cuando John Lennon lo conoció, lo llevó a un concierto de guitarra clásica en Liverpool, y cuando este terminó, le dijo: -Cuando hagas una cosa así, te aceptaré gustoso.

Ese fue el principio de su carrera, de trabajo, de perseverancia, de tenacidad para lograr la práctica que deseaba.

Harrison confesó que “Hasta le sangraban los dedos”.

Lo mismo le sucedió con su meta de componer.

Las primeras canciones –a decir de Lennon- no eran ni siquiera, canciones.

Pero llegó un momento en que fueron éxito y pudo continuar su camino, inclusive cuando el conjunto ya no existió.       

 

¿Le habrá funcionado la tenacidad?

 

Acordate… “Hasta que te sangren los dedos”.

Por el placer de compartir    

 

 

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