El Punto De Partida Hacia Tu Felicidad

La búsqueda es la acción que se realiza para encontrar.

Esta definición tan simple y comprensible nos sucede en transparencia, es decir, no nos detenemos a reflexionar sobre ella… ¡Nos parece tan obvia!  Pero… ¿Qué es lo obvio?

El significado del mundo es solo el modo en que se usan las palabras en un juego del lenguaje en particular. Seguir leyendo. 

Pasar la acción de la “Búsqueda” a la conciencia, puede revelarnos aspectos fundamentales de nosotros mismos.

           

El secreto se esconde en quien busca. Allan Watt

Sí, leíste bien.

Me gustaría saber cuál es la interpretación que hacés de esta frase.

Una que se me ocurre podría ser:

“La importancia de buscar es conocernos a nosotros mismos”.

¿Sos un buscador?

¿Qué es para vos un buscador?

 

El ánimo de “buscar” nos motiva, nos impulsa, nos lleva, nos despierta.

Los seres humanos buscamos desde el momento en que pasamos a la conciencia, y esto es… una bendición.

Lo importante no es lo que se busca, sino los hechos que se desencadenan a partir de la búsqueda. Jean Echenoz

 

Ser un buscador nos empodera,  genera sentido a nuestra vida y puede llevarnos al éxito.

¿Sos conciente de tu búsqueda?

¿Qué buscás?

Mucho más importante que lo que hicimos y por qué, es lo que estamos haciendo y para qué. Renny Yagosesky

 

Algunos buscan el éxito.

Otros buscan el dinero.

Los Coaches buscamos que vos encuentres tu sentido para vivir.

Pero creo que puedo afirmar que absolutamente todos los seres humanos buscamos –aun en forma subyacente- la felicidad.

Vos… ¿Qué buscás?

¿Sentís en vos, además de todas tus búsquedas, la de la felicidad?

 

Hasta el que se pone una soga al cuello está buscando de alguna forma, dejar de sufrir. Pascal

 

El ser humano llega a ser creativo cuando logra extraerle sentido a una vida que parecía absurda.

La vida es potencialmente significativa hasta el último momento, hasta el último aliento. Viktor Frankl

 

No solo el Coaching Ontológico coloca a la pregunta en el número uno del podio de las grandes herramientas, pero es esta disciplina la que la honra de tal forma que la usa como elemento primordial de su funcionamiento.

 

La búsqueda… y con ella, el disparo de cualquier inicio, comienza con una pregunta.

 

La gente vive en un vacío existencial que se manifiesta  sobre todo en el aburrimiento. La gran enfermedad de nuestro tiempo es la carencia de objetivos, el aburrimiento, la falta de sentido y de propósito. Viktor Frankl

 

Si estás aburrido… Hacete una pregunta.

Podrías preguntarte… “¿Cuál es mi búsqueda?” “¿Qué quiero, realmente?” “¿Hacia dónde voy?” “¿Hacia dónde quiero ir?”

 

El Secreto Del Éxito Es Preguntar. Christian H. Godefroy

 

Si te estás sintiendo mal… ¡Buscá!

Si no sabés qué hacer… ¡Buscá!

¡Buscá! ¡Buscá! ¡Busca!

Y si no lográs saber qué buscás, seguí con la acción de buscar, preguntate, preguntate y preguntate. Este es el único secreto.

 

Esta acción te llevará, tarde o temprano, a tu felicidad.

¿Es importante para vos la felicidad?

 

El Buscador 
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador.
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día, un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.

El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos -los de un buscador- vagaran en la búsqueda. Quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción… “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”.

El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar. 
-No, ningún familiar – dijo el buscador – ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella, a la izquierda, que fué lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?… ¿Una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿Cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? … ¿y el casamiento de los amigos? … ¿y el viaje más deseado…? ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿Horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento. Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba.
Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido…

 

Por el placer de compartir.

Rita Tonelli Coach es un blog que creo día a día con el objeto de acercar el Coaching Ontológico a Coaches, profesionales y particulares para compartir la posibilidad que ofrece de cambiar todo lo queramos para tener una vida mejor. “Un modo de ser y hacer diferentes para lograr lo que te propongas”

¿Te hace sentido la costumbre de los habitantes de Kammir?

¿Cuál es tu opinión al respecto?

 

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