Las acciones aisladas no cuentanLos hábitos (acciones recurrentes, las acciones aisladas no cuentan para lograrlos) poderosos y efectivos son los que nos llevan a crear la vida que queremos.

La práctica que hace a esos hábitos poderosos no está clara aún.

¿Qué es “practicar” para ti?

Cuando quieres asumir una nueva conducta ante determinada situación… ¿Cuántas veces realizas las acciones que te acerquen a ella?

Mi ojo profesional de Coach rescata siempre lo positivo que hay en cualquier instancia de nuestras vidas. Siempre lo hay –siempre- y ahí debe estar nuestro enfoque si realmente queremos lograr nuestra transformación personal.

Desde ahí –y a pesar de no apoyar las frases hechas, los dichos y refranes porque generalmente, son producto de nuestras creencias- traigo aquí hoy, uno que creo que arrojará luz al concepto que quiero transmitirte.

“Una golondrina no hace verano”.

“Un hecho aislado no hace a la práctica”.

 

¡Atención a este “buenas” de la frase!

“Buenas” ¿Para qué? ¿Para quién?

En lo que nos compete aquí, ese “buenas” se lo atribuimos a “acciones” porque éstas están dentro del objetivo del logro del hábito, mediante lo único que lo consigue: la práctica.

 

 

Vale que te repita la pregunta:

¿Cuántas veces realizas las acciones que te permitan el logro del hábito que te va a llevar a tus objetivos?

 

Las acciones aisladas no cuentan. Esto es lo que hay que tener en claro.

Trabajando como Coach, al cuestionar a mis Coachees la falta de práctica de las acciones que los llevarán a lo que quieren conseguir, recibo la respuesta:

-Pero, si yo lo hago.

Entonces, respondo yo:

-¿Cuántas veces?

Y ahí, ellos descubren que están mal interpretando la acción de accionar en función de sus metas.

Quiero también, dejarte claro que esto, lejos de tener poca importancia, es central para que tomes las riendas de tu vida, porque las acciones recurrentes nos hacen quiénes somos y solo desde quiénes somos podemos plantearnos lo que queremos llegar a ser.

¿Qué estás queriendo conseguir? ¿El restablecimiento de una relación? ¿Un puesto de trabajo? ¿Recibirte en una profesión? ¿Cambiar algún comportamiento? ¿Llegar a una meta?

¿Cuántas veces realizas las acciones necesarias?

No te confundas, la acción que se realiza en forma esporádica, algunas veces, no cuentan… para nada.

“Una golondrina no hace verano”

 

Las acciones necesarias recurrentes te empoderan con la consistencia.

La consistencia es lo estable, lo coherente, lo que difícilmente desaparezca.

¿Te das cuenta por qué hablo de consistencia en relación a tus acciones?

 

¿No estás logrando lo que quieres, lo que buscas?

¿Prestaste atención a la recurrencia (repetición) en tus acciones?

 

Veamos…

Estás intentando aprender a no sentirte herido por los actos o dichos de los demás.

Ya tienes los cambios que necesitas hacer en tu Ser para no dejarte afectar por lo que viene de afuera (cosas o personas).

¿Cuántas veces accionas de la forma que sabes que te hará bien?

¿Cuántas veces prestas atención a no re-accionar?

¿Cuántas veces te enfocas y te tomas un segundo antes de contestar a una agresión?

Mientras tu práctica no esté presente porque tus acciones siguen siendo aisladas y no consistentes, estarás atorado en un punto del que no podrás salir. Ese es el momento de preguntarte:

¿Cuánto practico lo que necesito para sentirme bien?

 

 

Ideal Loco

Un arquero quiso cazar la luna. Noche tras noche, sin descanso, lanzó sus flechas hacia el astro. Los vecinos comenzaron a burlarse de él. Inmutable, siguió lanzando sus flechas. Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el mejor arquero del mundo. Alejandro Jodorowsky

 

Solo la repetición de nuestras acciones en forma enfocada hacia un objetivo puede lograr que alcancemos en éxito.

 

Por el placer de compartir

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