En mi artículo anterior te prometí que abordaríamos el tema de la liviandad y de la gravedad.gravedad liviandad coaching ontológico

En él, compartí un tema importantísimo de crecimiento personal y laboral…Simple y sencillo…

Entonces, ya podemos comenzar con la liviandad y la gravedad.

La liviandad es un estado de ánimo que se relaciona con el optimismo, con la visión entusiasta y predispone a la acción.

La gravedad es lo contrario, se relaciona con el pesimismo y con la solemnidad rayana en lo insoportable. Y aquí está el gran problema, tanto para nuestro Ser Personal como para nuestro Ser Profesional.

No dudo en declarar que el  Ser que vive desde la gravedad no disfruta de la vida. 

Los individuos tienden a magnificar el papel que se asignan a sí mismos y generan con ellos culpas exageradas y autorrecriminaciones. En otras palabras, sufrimientos desmedidos. Esto produce en nuestras vidas un marcado “espíritu de gravedad”, pesadez , opacidad. Rafael Echeverría

La circunspección que trasmite la gravedad te muestra lejano, acartonado, poco accesible y lo peor es que esta sensación la compartes contigo mismo. No te permites conectar y establecer un vínculo entre tu, tus emociones y las relaciones con los demás.

La gravedad te hace sufrir… Dramatizar, exagerar lo que sucede con un juicio destructivo para tu estado de ánimo.

Aflójate, relájate y disfruta.

Si no hay un problema de salud de por medio, nada es tan grave…

¿Cuán importante será lo que está pasando en este momento, que te tiene «enganchado» y angustiado, dentro de dos años?

¡Piénsalo! ¿Es válido sufrir sin sentido?

Sé liviano. No eres tan importante como para pesar tanto. Rita Tonelli

Por el placer de compartir.

 

 

 

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