Permisos… ¿Te das los permisos para ver y aprovechar la oportunidad incomparable de nacer nuevamente… ahora, a conciencia?Permisos

Ya naciste una vez, no sabías que lo hacías, eso forma el contexto diferente que constituye ésta, tu mejor oportunidad.

El tiempo es una abstracción a la que los humanos dividimos según nuestras necesidades.

¿Sabías que la Navidad es -consideran algunos autores- una fiesta de origen pagano que empezó mucho antes del Nacimiento de Cristo?

¿Sabías que es probable que Cristo no haya nacido el 25 de Diciembre?

No es para mí, momento de cuestionar sino de presentarte la sugerencia de usar esta época consensuada por la sociedad como de celebración y adopción de actitudes más amorosas, para realizar tu segundo nacimiento… y celebrarlo.

Hay una hermosa poesía cuyo primer verso dice… “Si volviera a nacer…”

Hermosa sí pero… por qué habrá sido que su autor la escribió. Seguramente, porque hubo muchas cosas que querría haber hecho distintas.

Por eso, para ti que estás a tiempo… Esta es tu mejor oportunidad.

¿Empezamos?

Reconócete por todo lo que has hecho hasta aquí, tus ganas, tus esfuerzos, tus cambios, tu trabajo, tu aprendizaje.

 Y ahora… ¡A nacer de nuevo!

Aunque te parezca increíble, hay un mecanismo interno que incide en forma poderosa en la posibilidad de esta acción y de los cambios que estás queriendo realizar en tu vida, y es…

Tu relación con los Permisos

¿Cómo es la tuya?

¿Quién te da permiso?

-Pero yo soy grande… A mí nadie me da permiso porque tampoco los pido.

-¡Qué bien, amigo! Pero, ¿Sabes algo? Siempre hay un permitir cuando se hace algo, así que si nadie te da permiso, eres tú el que te lo das.

 

¿Para qué te das permiso y para qué no?

¿Eres de las personas que van por la vida pidiendo permiso, todo el tiempo? ¿Te sorprende escucharlas? ¿Qué te parece que dice de esas personas, esta conducta, cuando la situación no lo amerita? “Permiso, por favor, disculpa…” antes de decir algo.

Sin que te des cuenta porque “tú no podes permiso”, ¿estás dando el poder a otro para que te permita?

Estabas en lo cierto en tu respuesta. Tú eres el único que puede permitirte lo que sea… siempre y cuando, tu acción no implique una falta de respeto a otros o violar reglas de un grupo al que pertenezcas.

La competencia de darte permisos no se ajusta solo a lo que te gusta hacer. Esa es otra mirada para cambiar, sino que también acciona con aquello que no te estás permitiendo porque tienes miedo o porque prefieres auto sabotearte contándote un cuento cómodo y sin salida.

Darte permisos es posible cuando te haces cargo de tu vida, cuando logras estar a cargo.

Te comparto unas declaraciones, de “El Camino De La Autodependencia”, de Jorge Bucay que he adaptado para la ocasión y que puedes adaptarlas a tu necesidad.

 

Nazco de nuevo y para eso, me permito…

Hacer lo que me gusta en vez de hacer lo que a los demás les gusta.

Ser quién soy o quién quiero llegar a ser en lugar de hacer importante lo que otro piensa que yo debería ser.

Sentir lo que siento y no sentir lo que otros sentirían en mi lugar.

Pensar como quiero.

Decir lo que pienso, si quiero y callármelo, si no quiero.

Correr los riesgos que me lleven a ser lo que quiero ser pagando yo mismo, el precio que tenga que pagar.

Buscar en el mundo lo que creo que necesito sin que nadie me diga si puedo o no puedo hacerlo.

Escucharme y reflexionar si no estoy accionando para descubrir si me auto saboteo.

Cambiar por más esfuerzo que eso signifique o lo que los demás puedan decir si siento que quiero algo diferente para mí.

¡Celebremos! celebrar

 

 

Si quieres algunas ideas acerca de darte permisos, te animo a ver el siguiente video en mi canal. Clika en el título y si quieres, cuéntame allí -o aquí- qué emoción te despertó. ¡Muchas gracias!

Me doy permiso

 

Por el placer de compartir.

 

 

 

 

 

 

 

 

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