«Todavía» La palabra que te cuida… ¿Por que? ¿De qué? ¿Cómo?

Es importante porque realmente, es así.“Todavía”… La Palabra Que Te Cuida

Poder de las palabras

La palabra es la manifestación de nuestro lenguaje, y el lenguaje es nuestra herramienta más potente como seres humanos.

Cualquier problema del ser humano es un problema de lenguaje y la solución está en el mismo lenguaje.

Sostenemos que nuestro lenguaje, nuestra palabra, crea la realidad, por ende, de acuerdo a como elijamos nuestras palabras, estaremos eligiendo nuestra realidad.

El lenguaje hace que pasen cosas que sin él, no pasarían.

Pero, el lenguaje también, funciona en automático (en transparencia), y necesitamos estar alertas –al menos, hasta adquirir hábitos enriquecedores en la elección de nuestras palabras- para evitar que pasen cosas que no queremos que pasen.

Poder personal

El verdadero poder.

Cuando hablamos de nuestro Poder Personal -lo que creemos que podemos y lo que no podemos-, estamos limitando o potenciando nuestras habilidades.

Cuando tendemos a limitarlas, estamos haciendo que la imposibilidad tome cuerpo, se haga concreta.

¿Cómo podemos destruir este efecto tan nocivo?

¡Usando la palabra “Todavía”!

«No puedo hablar inglés».

«No puedo hablar inglés, todavía».

¿Cuál es la diferencia entre estas dos declaraciones?

La primera nos deja inertes ante las posibilidades.

La segunda contempla la posibilidad como algo viable, a mayor plazo.

 

Quiero compartirte una frase, que para mí, expresa lo que te estoy contando, en su máxima potencia.

Si supiera que el mundo se va a acabar mañana, yo, hoy, todavía, plantaría mi manzano. Martin Luther King

 

¿Qué cosas crees que no puedes?

¿A cuántas posibilidades te niegas?

¿Pensaste alguna vez en la importancia de agregar a tus declaraciones de impotencia, la palabra “todavía”?

 

Algunas personas malinterpretan este poder generativo del lenguaje. Creen engañarse a sí mismas cuando eligen uno determinado.

Lo expresan, por ejemplo, diciendo:

“Elegir cómo hablar es inventar una forma de conformarme”.

“Si no digo lo que pienso, como lo pienso, no estoy siendo sincero, honesto”.

 

Esta interpretación errónea deviene de la libertad de los seres humanos de crearse un mundo feliz o uno desgraciado. En ese ámbito, nadie puede hacer nada excepto el protagonista, o sea tú.

Ahora bien, ante las dos posibilidades de elegir: ser feliz o ser desgraciado. ¿Qué prefieres?

Es tan simple como eso, pero los seres humanos lo complicamos.

Te aseguro que ante una discusión –larga quizás- al final, llegarás a la conclusión, de que todo se reduce a tu elección entre ser feliz o desgraciado.

Si no lo habías pensado, todavía, todavía tienes la posibilidad de hacerlo.

¿Ves?

La palabra “todavía” forma parte de nuestro lenguaje motivacional.

De aquí hasta mañana, todavía ha de pasar la luna. Anónimo

No digas: “Es imposible”. Di “Todavía no lo he hecho”.

 

¿Qué cosas crees que todavía no puedes?

¿Cuántas posibilidades que tienes, todavía no puedes ver?

 

Poder o no poder son juicios y por lo tanto, privativos de la persona que los emite. Está construido con palabras y su consecuencia será, la creación de la realidad que esa persona decida crear.

 

A menudo, los hombres se convierten en lo que creen que son.

Si usted cree que no puede hacer algo, usted se hace incapaz de hacerlo.

Pero si usted cree que sí puede, está poniendo en marcha el desarrollo de su habilidad de hacerlo. Mahatma Gandhi

 

Mi propuesta es que en tu proceso de transformación personal que te permitirá pasar del no poder al poder, tengas en cuenta el sumar a tu lenguaje (tus declaraciones respecto de tu poder personal), la palabra “todavía”. Te estarás dando la chance de conseguir poder lo que ahora no puedes.

Pruébalo, inténtalo:

 

«No puedo dar mi opinión».

«No puedo dar mi opinión, todavía».

¿Cómo te suena mejor?

¿Qué sientes al declarar la segunda opción? ¿Es la misma la emoción que al declarar la primera?

La extraordinaria motivadora Carol Dewek nos cuenta que, en Chicago existe una High School en la que los alumnos, para graduarse, deben pasar una serie de exámenes bastante complejos. Los directores de la misma han implementado una calificación para los que no la pasan. Ella es «Not yet» (No todavía).

Los seres humanos podemos tener una mentalidad fija o una de desarrollo. A todos nos beneficia el uso del «todavia» pero muchísimo más a los de mentalidad fija porque esta palabra los motiva para salir de la «esclavitud del ahora, de «este momento o nunca»».

Las palabras crean realidades y con la mirada del Coaching Ontologico, de la mano de un Coach, podemos intervenir en cualquiera de nuestros ámbitos desde cualquiera de los dos restantes.

¿Hay algo más poderoso que crear una realidad?

Masaru Emoto: Un japonés, recientemente fallecido, realizó numerosas experiencias en relación al poder de la palabra actuando sobre el agua.

Te comparto un video de una de sus experiencias. En él se resalta el poder de la intención, pero esa intención cobra mayor fuerza cuando se comunica a través de las palabras… como «todavía», en las declaraciones que emitimos con el fin de crear y crearnos el mundo que queremos para vivir.

Podrás creer o no en lo que él trata de demostrar.

Yo no estuve presente en ninguna de sus demostraciones, pero me quedé pensando…

Mi madre les hablaba a las plantas y ellas se desarrollaban cada vez más hermosas. Esto sí lo vi.

Yo creo en el poder generativo de la palabra, para bien o para mal.

Lo creo desde mi experiencia personal y de la que obtengo con mis clientes de Coaching.

Tú puedes creer o no, pero te pido que intentes el uso de la palabra “todavía” cuando estás trabajando para poder cada día más.

¿Qué pierdes?

¿Y si te funciona?

Estas son las dos preguntas mágicas para mí que impulsan la acción de la credibilidad. También te las regalo hoy.

Por el placer de compartir

 

Aquí el video

 

 


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